La Justicia resolvió extender la prisión preventiva de un hombre imputado por el siniestro vial ocurrido el 21 de noviembre sobre la Ruta Nacional 22, a la altura del kilómetro 1204, en Allen. La medida regirá hasta el 21 de julio de 2026.
Durante la audiencia, la fiscalía sostuvo que persisten riesgos procesales, en particular el peligro de fuga. Argumentó que el acusado posee antecedentes penales, lo que implica que, ante una eventual condena, no podría acceder a una pena de ejecución condicional.
También se indicó que, al momento del hecho, el imputado contaba con recursos económicos relevantes, ya que circulaba en una camioneta Volkswagen Amarok automática, llevaba una suma cercana al millón de pesos y varios teléfonos celulares.
Entre los fundamentos, el Ministerio Público Fiscal señaló que aún restan medidas de prueba clave, como una pericia histopatológica, estudios del Departamento de Reconstrucción Virtual y el análisis de dispositivos por parte de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITel).
En cuanto al consumo de alcohol, se confirmó que conducía con 0,94 gramos por litro de sangre. Si bien ese nivel no configura uno de los agravantes previstos, la acusación sostiene otros factores, como el exceso de velocidad y la cantidad de víctimas fatales.
La querella acompañó el pedido de prórroga, mientras que la defensa propuso medidas alternativas, entre ellas presentaciones periódicas, prohibición de salida del país y monitoreo electrónico.
Finalmente, la jueza de Garantías resolvió hacer lugar al planteo fiscal y mantener al imputado detenido mientras continúa la investigación.







