Ante la profunda crisis que atraviesa el sistema de transporte público por la reestructuración de fondos nacionales, la provincia de Río Negro decidió intervenir directamente para proteger el bolsillo de los ciudadanos. En las últimas horas, el gobierno provincial confirmó la creación de un régimen propio de subsidios al transporte de pasajeros, una medida diseñada para frenar la escalada indiscriminada de tarifas que amenazaba con dejar a miles de usuarios sin posibilidad de movilizarse.
Cómo funcionará el nuevo esquema de compensaciones
El nuevo marco regulatorio establece un sistema de compensaciones económicas destinado a las empresas concesionarias que operan tanto los servicios urbanos como los interurbanos. El objetivo de este esquema es cubrir la brecha entre el costo operativo real de las unidades (combustible, mantenimiento, salarios) y el precio que finalmente paga el pasajero en la máquina validadora. Para acceder a estos fondos, las empresas deberán cumplir con estrictos parámetros de control, garantizando frecuencias, mantenimiento y transparencia en sus balances operativos.
El alivio para los usuarios y municipios
La implementación de este régimen representa un alivio inmediato para los trabajadores, estudiantes y jubilados que utilizan el colectivo a diario. Sin este aporte provincial, las estimaciones indicaban que el boleto iba a sufrir incrementos insostenibles para el salario promedio. Asimismo, la medida quita presión financiera a los municipios de ciudades clave como Bariloche, Cipolletti y Roca, que venían absorbiendo gran parte del impacto económico para evitar el colapso del servicio en sus propios ejidos. Con esta decisión, Río Negro busca garantizar que la movilidad siga siendo un derecho accesible y no un lujo.







