Con la clasificación en el bolsillo tras la victoria por Libertadores, el cuerpo técnico de Boca recibe una novedad clave que refuerza el proyecto liderado por Claudio Úbeda en la estructura deportiva.
Boca Juniors atraviesa un presente de ensueño en la Copa Libertadores. Tras el sólido triunfo conseguido en tierras chilenas, que dejó al equipo a un paso de los octavos de final, la estructura deportiva que hoy tiene a Claudio Úbeda como una de sus piezas fundamentales recibió la noticia que tanto esperaba para terminar de armar el rompecabezas táctico.
La “buena noticia” para el Xeneize no solo pasa por el resultado, sino por la recuperación de futbolistas clave que permiten proyectar una rotación inteligente de cara al cierre de la fase de grupos. Úbeda, aportando su experiencia en el análisis de la última línea, ha sido vital para que Boca recupere esa solidez defensiva que históricamente lo hizo temible en el continente.
Este espaldarazo llega en un momento de comunión total entre el equipo y la dirigencia. En Neuquen.com entendemos que, para el hincha del Alto Valle, ver a un Boca protagonista y con una estructura técnica seria es la mejor garantía de que la “Séptima” no es solo una obsesión, sino un objetivo real para este 2026. La armonía que destila el vestuario tras el regreso de Chile es el combustible necesario para encarar el superclásico que asoma en el horizonte.







