En un mensaje cargado de simbolismo regionalista, el gobernador neuquino marcó la cancha ante nuevos intentos de intervención centralista en las regalías petroleras.
El gobernador Rolando Figueroa volvió a agitar las banderas de la “Neuquinidad” en un contexto de creciente tensión con el Gobierno Nacional por el reparto de fondos coparticipables y las regalías de Vaca Muerta. En sus últimas declaraciones, el mandatario fue tajante: la provincia no cederá ni un milímetro de soberanía sobre sus recursos naturales frente a las nuevas normativas que intentan centralizar la caja energética.
“Neuquén le da mucho al país y recibe migajas”, sentenció Figueroa, quien busca consolidar un bloque patagónico sólido junto a sus pares de la región. Este movimiento político no solo apunta a defender la caja provincial, sino también a blindar su gestión local de los vaivenes de la política porteña, reforzando la idea de una provincia que se gestiona bajo sus propias reglas y prioridades.







