La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó la ley de amnistía para presos políticos en una votación realizada durante la noche del jueves, tras varias jornadas de debate marcadas por desacuerdos sobre el alcance de la medida.
El proyecto fue impulsado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y obtuvo sanción en segunda discusión, el paso legislativo necesario para su aprobación. Sin embargo, la norma deberá ser promulgada para su entrada en vigencia y su aplicación efectiva dependerá de la interpretación de sus cláusulas.
Uno de los puntos más controvertidos del debate fue la posible exclusión de opositores que se encuentran en el exilio. Ese artículo había frenado el tratamiento la semana anterior por falta de consenso dentro del propio oficialismo.
Según datos de la organización Foro Penal, más de 600 personas permanecen detenidas por motivos políticos en el país. En los últimos meses se registraron al menos 383 excarcelaciones, aunque organizaciones de derechos humanos consideran que el proceso avanza con lentitud y reclaman la liberación total de los detenidos.
La aprobación de la ley se produjo en un contexto de presión de familiares de presos políticos, algunos de los cuales realizaron huelgas de hambre en Caracas para exigir definiciones antes de la votación parlamentaria.
Organismos internacionales advirtieron que la amnistía representa un avance parcial. Señalaron que la liberación de detenidos debería estar acompañada por reformas institucionales que garanticen libertades civiles y el cese de las detenciones por razones políticas.
El texto ahora deberá ser promulgado por el Poder Ejecutivo para entrar en vigencia, en medio de un escenario político atravesado por tensiones y expectativas sobre su implementación real.







