El fallo ratifica la flexibilización de la barrera sanitaria del Río Colorado. Con esta decisión, queda firme la autorización para que cortes de carne vacuna con hueso plano desde el norte del país ingresen a la región, lo que promete una baja en los precios de las carnicerías neuquinas.
Lo que durante décadas fue un muro infranqueable para la industria cárnica, hoy comienza a abrirse. La Justicia Federal ratificó la medida que permite el ingreso de carne con hueso plano (como el asado) a las provincias patagónicas, rechazando los planteos que buscaban mantener la restricción total por motivos sanitarios.
La resolución judicial valida el camino iniciado por el Senasa, permitiendo que productos provenientes de zonas con vacunación contra la aftosa crucen la barrera hacia la Patagonia (zona libre sin vacunación), bajo estrictos protocolos de control.
Los puntos clave del fallo
La decisión judicial tiene implicancias directas tanto para el comercio como para el consumidor final:
- Fin de la exclusividad: Se rompe el monopolio de la producción local, permitiendo la competencia con frigoríficos del norte del país.
- Impacto en góndola: Se espera que el ingreso de mayor oferta de cortes populares, especialmente el asado, genere una baja en los precios locales.
- Seguridad Sanitaria: El fallo sostiene que la flexibilización no pone en riesgo el estatus de “Zona Libre de Aftosa sin Vacunación” de la Patagonia, siempre que se cumplan los procesos de maduración y deshuesado parcial previstos.
El debate regional
La medida ha generado posiciones encontradas en la provincia. Mientras que las cámaras de comercio y los consumidores celebran la posibilidad de acceder a carne más barata, los productores ganaderos locales han expresado su preocupación por la competencia y el posible riesgo sanitario, aunque la Justicia consideró que los argumentos técnicos del Senasa son suficientes para garantizar la sanidad del rodeo patagónico.
Con la barrera ahora flexibilizada, se espera que en las próximas semanas comience a normalizarse el flujo de camiones con estos cortes hacia las principales ciudades de Neuquén y Río Negro, cambiando definitivamente el mapa del mercado cárnico regional.







