La liberación de Gustavo Gabriel Rivara, uno de los ciudadanos argentinos que permanecía detenido en Venezuela, reactivó la atención sobre los casos que aún siguen sin resolución y profundizó la incertidumbre de sus familias. Entre ellos, el del suboficial de Gendarmería Nacional Nahuel Agustín Gallo, cuya situación continúa rodeada de hermetismo y falta de información oficial.
Este lunes, María Alexandra Gómez, esposa de Gallo, difundió un reclamo público a través de redes sociales en el que exigió la liberación inmediata de su marido. En un mensaje dirigido a las máximas autoridades venezolanas, denunció la ausencia total de respuestas judiciales tras más de 14 meses de detención. “Nahuel Agustín Gallo tiene que volver a casa, es inocente y ustedes lo saben. No hay expediente, no hay causa abierta. Si dicen que es un proceso legítimo, ¿dónde está Nahuel?”, expresó.
El reclamo tomó mayor relevancia luego de que la Cancillería argentina confirmara la liberación de Rivara. El canciller Pablo Quirno informó que el ciudadano argentino fue asistido en la embajada en Colombia y reiteró el pedido de liberación inmediata de Gallo y de Germán Darío Giuliani, además de otros detenidos.
Gallo, de 34 años, fue arrestado el 8 de diciembre de 2024 cuando intentaba ingresar por vía terrestre a Venezuela para reencontrarse con su esposa e hijo. Fue interceptado en un puesto migratorio de la frontera colombo-venezolana bajo sospecha de espionaje. Desde entonces, su familia denuncia que permanece incomunicado, sin acceso a defensa ni proceso judicial.
Según trascendió, estaría alojado en el centro de detención Rodeo 1, una prisión que no figura en registros oficiales y que fue señalada por organizaciones humanitarias como uno de los establecimientos más opacos del sistema carcelario venezolano.







