Violencia en las escuelas de Neuquén es el título que suele encabezar los portales de noticias, pero para Analía Galvan, directora del CPEM 40, el enfoque es incorrecto. En una entrevista profunda y necesaria, la docente desarmó el concepto de “escuela violenta” para revelar una realidad mucho más cruda: la institución educativa hoy sobrevive como el último refugio de una sociedad golpeada por la carencia y el desencuentro.
Escuchá la entrevista en el programa “No estamos perdidos” por Radio Rivadavia Neuquén.
La escuela: Donde el hambre y la falta de derechos duelen
Galvan es tajante: la violencia no nace en el aula, sino que entra por la puerta cada mañana. “Recibimos la violencia de estudiantes que no tienen qué comer, que no tienen abrigo o cuya familia no accede a medicación básica por el abandono de la salud pública”, explicó la directora. La función pedagógica de enseñar matemáticas o lengua queda, muchas veces, en segundo plano frente a la urgencia de contener a un adolescente que llega con la panza vacía.
Actualmente, el presupuesto destinado al refrigerio es una muestra del desfasaje: apenas 230 pesos por alumno. “Con eso no compras ni un alfajor. Yo misma salgo en mi auto a buscar ofertas para que los chicos tengan algo digno que ingerir”, relató Galvan, evidenciando cómo la gestión directiva se transforma en una logística de supervivencia.
El peligro de las redes y el “vale todo” digital
La directora también puso el foco en la violencia mediática, señalando específicamente a grupos de Facebook como “Madres y Padres Autoconvocados”, a quienes acusó de incitar a la agresión contra los docentes en lugar de promover el diálogo. Para Galvan, la polarización política nacional, con insultos constantes entre “cucas” y “libertarios”, permea en los jóvenes, quienes imitan la falta de argumentos de los adultos.
Ante este panorama, el CPEM 40 evalúa una medida drástica: prohibir el uso de celulares en 1° y 2° año. “No saben hacer un buen uso, hay mucho ciberbullying y llegan sin dormir porque se quedan hasta las 4 de la mañana frente a la pantalla”, advirtió, apelando a que las familias recuperen su rol regulador.
Una deuda de 36 años: Infraestructura y seguridad
La entrevista también sirvió para visibilizar reclamos históricos. El colegio, ubicado en la intersección de Gaviotas y Serrano, convive con un caos vehicular constante y la falta de reductores de velocidad que pongan a salvo a los alumnos del jardín, la primaria y el secundario que funcionan en la zona.
Asimismo, Galvan instó a la ministra de Educación, Soledad Martínez, a cumplir con la promesa de ampliar el cerco perimetral y avanzar con el proyecto del SAF (Salón de Actividad Física). “Hace 36 años que la escuela pide un gimnasio. El patio está hermoso porque lo pintamos y lo arreglamos nosotros, pero con 3 grados bajo cero los chicos no pueden hacer educación física afuera”, concluyó.
Nota del editor: Según datos recientes del INDEC, la pobreza en el aglomerado Neuquén-Plottier ha mostrado un incremento significativo, afectando directamente la asistencia y el bienestar emocional en las aulas. Por otro lado, la Ley de Educación Nacional establece que la escuela debe ser un espacio de contención, pero la brecha entre las partidas presupuestarias para refrigerios (actualmente en debate legislativo) y la inflación real complica la tarea diaria de los docentes.







