Los cinco opositores venezolanos que permanecieron refugiados durante más de un año en la embajada argentina en Caracas fueron liberados y abandonaron Venezuela en las últimas horas, gracias a una operación liderada por el gobierno de Estados Unidos. La noticia fue confirmada por el secretario de Estado de ese país, Marco Rubio, y celebrada por referentes de la oposición como María Corina Machado y Edmundo González Urrutia.
Los disidentes, Magalli Meda, Claudia Macero, Omar González, Pedro Urruchurtu y Humberto Villalobos se encontraban bajo asilo diplomático desde el 20 de marzo de 2024, tras ser perseguidos por el régimen de Nicolás Maduro por su vinculación con el equipo de campaña de María Corina Machado.
Según confirmó la prensa internacional, el régimen de Maduro finalmente concedió los salvoconductos que permitieron la salida del grupo, aunque fuentes citadas por Infobae indicaron que se trató de una “precisa operación” de rescate coordinada por Washington.
Celebraciones y denuncias por la situación vivida
“Todos los rehenes están a salvo en territorio estadounidense”, expresó Rubio en redes sociales. Machado, por su parte, calificó la acción como una “operación épica por la Libertad” y reiteró su compromiso con los presos políticos y con los millones de venezolanos que sufren la represión del chavismo.
El presidente electo, Edmundo González, también se expresó en X y calificó la liberación como “¡Impecable!”.
La situación de los refugiados se había agravado en los últimos meses, luego de que la delegación argentina debiera abandonar el país por decisión del gobierno de Javier Milei, tras fuertes cruces con el régimen venezolano. Desde entonces, la custodia de la embajada fue asumida por Brasil, aunque los asilados denunciaron hostigamientos, cortes de servicios y falta de acceso a alimentos y agua.
En abril pasado, los disidentes revelaron que vivían sin electricidad ni agua corriente, con alimentos racionados y bajo vigilancia constante de las fuerzas de seguridad del régimen.
Un grupo bajo asedio
Los cinco liberados formaban parte originalmente de un grupo de seis. El dirigente Fernando Martínez Mottola también había ingresado a la embajada, pero abandonó el edificio en diciembre de 2024 y falleció el 26 de febrero de este año.
Durante más de 400 días, los asilados denunciaron atropellos físicos, mentales y emocionales, así como la violación del Derecho Internacional, en particular de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.







