En Río Negro, un joven fue imputado y enviado a prisión preventiva tras cortar la tobillera electrónica que le habían colocado horas antes.
El incidente sucedió en las inmediaciones de la Comisaría Primera, donde el acusado destruyó el dispositivo que monitorea su ubicación, impidiendo el seguimiento policial.
El Ministerio Público Fiscal lo acusó de desobediencia judicial, daño agravado y cohecho pasivo. El joven había manifestado su intención de retirar el aparato y tirarlo al río.
Además, intentó sobornar a un técnico para evitar que notificara la irregularidad. La imputación se sustentó en pruebas técnicas y testimoniales.
El juez de garantías tomó los cargos y dictó prisión preventiva ante el riesgo de fuga.







