El Gobierno nacional avanzó este lunes con una profunda reestructuración del sistema sanitario, a través de una serie de decretos publicados en el Boletín Oficial. La medida, adoptada mediante las facultades delegadas al Ejecutivo, apunta a modernizar la gestión de la salud pública, eliminar estructuras obsoletas y profesionalizar los procesos administrativos.
Entre los cambios más relevantes se destaca la creación de la Administración Nacional de Establecimientos de Salud (ANES), un nuevo organismo que gestionará de forma unificada todos los hospitales nacionales, con el objetivo de reducir la burocracia y mejorar la eficiencia.
El Ministerio de Salud conservará su rol rector y técnico, mientras que algunos institutos serán reorganizados. El Instituto Nacional del Cáncer pasará a funcionar como unidad técnica dentro del ministerio, y el Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMeT) será absorbido por la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos Malbrán”, con el fin de fortalecer la vigilancia epidemiológica.
También se dispuso la eliminación del Instituto de Enfermedades Cardiovasculares, que nunca estuvo operativo, junto con delegaciones sanitarias inactivas y normas vigentes desde hace más de 50 años.
Otro punto clave es la derogación de la facultad para crear nuevos hospitales SAMIC, en línea con el criterio de que la salud es una responsabilidad primaria de las provincias. No obstante, se aclaró que los hospitales existentes seguirán funcionando con normalidad.
“Con eficiencia, federalismo, orden y transparencia, avanzamos hacia un sistema de salud más profesional, articulado con las provincias y libre del uso político y discrecional de los recursos”, expresaron desde el Ejecutivo.
La reestructuración sanitaria forma parte de un plan integral de reforma del Estado, que también abarca áreas como educación, transporte y obra pública.







