El Gobierno anunció un nuevo esquema de rampas que implica una desregulación en la prestación de ese servicio en los aeropuertos comerciales y aeródromos, en el marco del conflicto que mantiene uno de los gremios aeronáuticos y que afectó la prestación de Intercargo en el Aeroparque Jorge Newbery.
La medida del Gobierno alcanza además a una autorización de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para que puedan descargar los equipajes de los aviones en forma inmediata en caso de conflicto.
En medio del conflicto por las asambleas de trabajadores que ocasionaron demoras en los vuelos, el Gobierno ya había decidido echar a 15 empleados de Intercargo.
Horas después, el vocero presidencial, Manuel Adorni, en conferencia de prensa desde Casa de Gobierno, anunció la “desregulación” del servicio de rampas en aeropuertos para terminar con el “monopolio” de Intercargo. Lo acompañaron los ministros de Desregulación, Federico Sturzenegger y de Seguridad, Patricia Bullrich, y el secretario de Transporte, Franco Mogetta.

Adorni anticipó además que el Gobierno habilitará a las fuerzas de seguridad a “explotar” en casos de emergencia y “de manera temporal y excepcional”, los “servicios aeroportuarios, operacionales y de rampa en general” en los aeropuertos.
La medida se aplicará para que “ningún terrorista sindical tome de rehén a un pasajero y arruinarle sus vacaciones, su viaje laboral o su viaje por temas médicos, o negarse a hacer su trabajo al retener las valijas de los pasajeros”, señaló el funcionario.
Sturzenegger agregó que “este proceso culmina con una norma de desregulación del servicios de rampas” y remarc´que “Aerolíneas bloqueaba muchos espacios y no dejaba que otras empresas pudieran competir”.
“Eso se modificó para que hubiera más equidad. Lo que se va a hacer ahora es una asignación siguiendo los estándares internacionales en función de movimiento de pasajeros para la asignación de estos espacios. Vamos a permitir que las empresas negocien los espacios asignados”, remarcó.
Por su parte, Mogetta, planteó que “los servicios de rampa que operaban como un cepo para que nuevas compañías pudieran venir a prestar servicios en la Argentina”.







