La Asociación Argentina de Actores comunicó hoy el fallecimiento de Claudio Rissi, actor y director con una larga y destacada carrera en cine, teatro y televisión. Rissi, que tenía 67 años, había ganado popularidad en los últimos tiempos por su rol de Mario Borges en la exitosa serie “El marginal”.
“Con profundo dolor despedimos a nuestro afiliado, el actor Claudio Rissi. Fue un referente en televisión, cine y teatro durante más de 40 años de trayectoria. Nuestras condolencias a sus familiares y amigos en este difícil momento”, expresó la entidad en sus redes sociales.
Rissi se encontraba internado en la clínica Los Arcos, en el barrio de Palermo.
Sus restos serán inhumados mañana en el Cementerio Jardín de Paz de Pilar. El cortejo fúnebre saldrá a las 13.30 de la casa velatoria ubicada en Malabia 1662 de la ciudad de Buenos Aires, y a las 14.30 se realizará un responso en el cementerio, antes del sepelio. No habrá velatorio.
La noticia causó conmoción en el ambiente artístico, y muchos de sus colegas le dedicaron emotivos mensajes en las redes sociales. Uno de ellos fue Nicolás Furtado, quien compartió elenco con Rissi en “El marginal”, interpretando a Diosito, el hermano de Borges. El actor uruguayo publicó en X (ex Twitter) una foto abrazando al actor fallecido.
También el actor Osvaldo “Cacho” Santoro, le escribió junto a una foto de ambos: “Un actorazo y un gran compañero. Tristeza por tu partida Claudio Rissi. Que la tierra te sea leve. Que descanses en paz”; mientras que el productor Axel Kuschevatzky afirmó “Claudio Rissi era simplemente maravilloso, dentro y fuera de la pantalla”.
Rissi nació el 22 de mayo de 1956 en el barrio de Boedo, y desde joven se dedicó a la actuación, empezando por papeles secundarios que supo convertir en memorables, como el de Borges en “El marginal”, Galván en “Los simuladores”, el comisario Filpi en “El puntero” o “El Fletero” en “Okupas”.
También se lució en el teatro con personajes inolvidables como el Tatita, que encarnó en la obra “Terrenal” de Mauricio Kartun o en “Kilómetro limbo”, de Pedro Gundesen, donde hizo de “Taqueño”, un sorprendente gaucho transformista en un pueblo de dos mil habitantes de la provincia de Buenos Aires.
Asimismo, el actor, que se formó en un taller de actuación en el club River Plate y luego ingresó a la Escuela Nacional de Arte Dramático, tuvo actuaciones sobresalientes en películas como “76 89 03”, de Flavio Nardini y Cristian Bernard; “Aballay, el hombre sin miedo”, de Fernando Spiner; o “La novia del desierto”, de Cecilia Atán y Valeria Pivato.
“Me gusta actuar y jugar”, le dijo a Telam en 2022 cuando protagonizó la obra “Los Perros”, de Néstor Valente, y agregó, como una forma de compromiso profesional: “Y lo que me gusta lo intento y mi mayor responsabilidad es esa, es hacer cada papel con ganas y convicción”.
Esa frase resume su carrera, en la que supo darle vida a roles secundarios que alcanzaron una relevancia que no solo lo hacía brillar, sino que contribuía de manera decisiva a la historia que se estaba contando, ya sea en teatro, televisión y cine.
Rissi se formó con maestros como David di Nápoli y Lorenzo Quinteros, y también se enorgullecía de ser “tornero mecánico oficial”. Su primer trabajo actoral remunerado fue en 1979 cuando fue contratado por el Teatro Presidente Alvear, donde hizo numerosos papeles menores hasta que llegaron las primeras oportunidades en roles más importantes.
Si el teatro fue su primer amor, pronto demostró su versatilidad en la televisión y en el cine, un camino que lo llevó a obtener varios premios.
El actor fue honrado con tres Cóndor de Plata -el galardón que otorga la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina- por su trabajo en “76 89 03” (2001); “Aballay, el hombre sin miedo” (2012); y “La novia del desierto” (2018).
Por su parte, la Asociación de Cronistas del Espectáculo de la Argentina le otorgó en 2015 el premio ACE por su labor en la también mencionada “Terrenal”, de Kartun.
Con un camino que incluye alrededor de 21 personajes en televisión, participaciones en más de 30 películas e innumerables composiciones en obras del teatro off y comercial, sin duda el actor cumplió y disfrutó de una vida dedicada al arte para la cual parecía que no estaba destinado.
“Pude ser actor, cosa que es un sueño casi inalcanzable para mi origen”, confesó Rissi a esta agencia en otra entrevista, en ocasión del estreno de “La novia del desierto”, en donde daba vida a un particular vendedor transhumante, un trabajo que lo llevó al Festival de Cannes, en donde la película se exhibió en la prestigiosa sección Un Certain Regard.
“Soy un tipo afortunado, porque puedo hacer el mejor trabajo del mundo”, afirmó satisfecho.







