Con una convocatoria histórica que desafió incluso al clima, la 20° edición del festival gastronómico más importante de la región consolidó a Neuquén como destino de elite y lanzó la nueva categoría de Embajadores del Vino Neuquino.
La Fiesta del Chef Patagónico cerró su vigésima edición con cifras que confirman su madurez y liderazgo en el calendario nacional. Durante tres jornadas intensas, cerca de 17.000 personas se dieron cita en Villa Pehuenia-Moquehue, logrando un nivel de ocupación del 100% en toda la zona de influencia. Este flujo turístico no solo reafirma la identidad cultural de la provincia, sino que funciona como un motor económico vital para la desestacionalización del destino.
A pesar de una lluvia persistente en el cierre, el espíritu del evento se mantuvo intacto. Los visitantes disfrutaron de una oferta de primer nivel que incluyó desde los tradicionales fogones con chivos al asador y truchas ahumadas, hasta clases magistrales dictadas por referentes de la talla de Dolli Irigoyen, madrina histórica del encuentro.
Dato clave: La afluencia de este año representa un crecimiento significativo para la localidad, que ha sabido transformar un encuentro de cocineros de cordillera en una plataforma estratégica de promoción turística que hoy integra a productores de toda la Patagonia.
Innovación y sello propio: el protagonismo del vino neuquino
Uno de los hitos de esta edición fue la presentación realizada por el Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales. En un movimiento estratégico para fortalecer el binomio producción-turismo, se anunció la actualización del Sello de Distinción Gastronómica y se creó la categoría Embajador del Vino Neuquino.
Esta iniciativa busca reconocer a los actores del sector vitivinícola que promueven el patrimonio enogastronómico de la provincia, integrando formalmente a las bodegas con la red de cocineros y experiencias de viaje.
Un cierre con sabor a comunidad y sorteos
El gobernador Rolando Figueroa, junto a autoridades de NeuquenTur y el intendente local Arturo de Gregorio, acompañó las actividades finales. Uno de los momentos más emotivos fue la elaboración colectiva de la “Torta de las 20 ediciones”, una pieza de repostería artesanal que simbolizó las dos décadas de historia del festival.
El clima de celebración se completó con el sorteo de un Toyota Yaris, que quedó en manos de una vecina de Villa Pehuenia, cerrando un fin de semana donde la naturaleza, la identidad y los sabores del territorio fueron los protagonistas absolutos.







