Un hecho inédito sacudió al ámbito judicial en Río Negro. La Cámara Civil de General Roca detectó 26 citas inexistentes en escritos presentados por abogados en una causa civil, que podrían haber sido generadas con inteligencia artificial sin verificación.
El tribunal remitió el caso al órgano de ética del Colegio de Abogados, anuló la intervención de los profesionales y decidió no abonar honorarios por los escritos cuestionados.
Las referencias incluidas por el cliente y la concesionaria DMX2 S.A. no pudieron ser confirmadas en los registros judiciales. Los abogados dieron explicaciones vagas, desde un “error de pluma” hasta una “revista doctrinaria” no verificable.
La Cámara advirtió que, aunque los abogados no lo admitieron, el uso de IA generativa es la hipótesis más probable. “Los resultados de los chatbots deben cotejarse, ya que pueden incluir fuentes inexistentes”, señalaron. El fallo incluyó un llamado de atención sobre la responsabilidad profesional y el control humano en la abogacía.
El conflicto se originó cuando un vecino demandó a Peugeot Citroën Argentina S.A. y a DMX2 S.A. tras fallas mecánicas en un vehículo de alta gama. La justicia confirmó la devolución del dinero y una indemnización, aunque ajustó el monto del daño moral.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la integración de IA en la práctica legal, dado que el protocolo del Poder Judicial de Río Negro solo regula su uso por magistrados y no alcanza a abogados particulares.







