La crecida del río Limay en Neuquén alcanzó los 900 metros cúbicos por segundo debido a la alta demanda energética del país frente a la ola de frío. Desde Protección Ciudadana llevaron tranquilidad a los barrios ribereños, pero solicitaron suspender todas las actividades acuáticas por la peligrosidad de la corriente.
La crecida del río Limay en Neuquén ha transformado el paisaje del Paseo Costero en las últimas horas. Con un caudal que eroga 900 metros cúbicos por segundo, el río triplicó su volumen respecto a los primeros días de mayo, generando alerta entre los vecinos y deportistas que frecuentan la ribera.
Francisco “Pancho” Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana de la Municipalidad, explicó el escenario actual y detalló el operativo preventivo que se despliega en la ciudad.
Las causas detrás del aumento del caudal
El abrupto incremento en el nivel del agua no responde a factores climáticos locales, sino a las necesidades del sistema eléctrico nacional. Las bajas temperaturas registradas en Buenos Aires y el área metropolitana dispararon el consumo de energía, obligando a las represas hidroeléctricas de la región del Comahue a turbinar mayor cantidad de agua para abastecer esa demanda.
“Es una práctica habitual. Las represas generan energía y esa agua, inevitablemente, pasa por la ciudad de Neuquén”, detalló Baggio.
Seguridad en los barrios: ¿Hay riesgo de inundación?
Ante el recuerdo de crecidas históricas, la principal preocupación de los neuquinos radica en la seguridad de sus viviendas. En este sentido, Baggio fue categórico y llevó tranquilidad a la población: el diseño de infraestructura de la capital está preparado para este escenario.
La cota de las defensas costeras de Neuquén está calculada para soportar hasta 1.290 metros cúbicos por segundo. Al encontrarse hoy en 900 m³/s, existe un amplio margen de seguridad que garantiza que el agua no avanzará sobre las zonas urbanizadas.
Precauciones para el paseo costero y deportes acuáticos
A pesar de la seguridad estructural, el impacto en la ribera es evidente. El río ha ganado terreno sobre las zonas de inundación natural, cubriendo sectores bajos, senderos y parte de las rocas que conforman la defensa costera.
Por este motivo, desde Protección Ciudadana emitieron una fuerte advertencia para los vecinos y deportistas:
- Evitar acercarse a las orillas: Las rocas de defensa están húmedas, inestables y resbaladizas, lo que representa un alto riesgo de caída.
- Suspensión de deportes: Se solicita no ingresar al río con kayaks, canoas o tablas de Stand Up Paddle (SUP). La corriente es extremadamente rápida, profunda y presenta una alta turbidez que oculta peligros submarinos.
Información extra: El rol del Comahue y la autoridad de cuencas
Para dimensionar el impacto de la generación hidroeléctrica, cabe destacar que la cuenca de los ríos Limay y Neuquén aporta aproximadamente el 20% de la energía eléctrica total que consume la República Argentina.
Los niveles de erogación no se deciden al azar; son coordinados por CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) y autorizados por la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas (AIC). Históricamente, el caudal máximo extraordinario del Limay superó los 3.000 m³/s durante la trágica inundación de 2006, cifra que hoy se encuentra mitigada gracias a las obras de contención y al manejo regulado del complejo El Chocón – Arroyito.







