El Gobierno nacional decidió apartar de su cargo a Rodolfo Barra, procurador del Tesoro, luego de que la Procuración emitiera un dictamen que, según fuentes oficiales, fue considerado contrario a los intereses del Poder Ejecutivo. La resolución llegó tras semanas de tensión y polémicas en torno al desempeño del funcionario.
El conflicto se originó por un dictamen firmado por Marcos Serrano, segundo de Barra, que favorecía a un agente del Ministerio de Justicia que percibía parte de su salario mediante un convenio con la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA). Este acuerdo, que el Gobierno había anulado, derivó en el despido de 2500 empleados estatales y tensó aún más la relación entre el Ejecutivo y el procurador.
En el oficialismo señalaron que esperaban que Barra presentara su renuncia de manera voluntaria. Sin embargo, al no suceder esto, el presidente Milei decidió desplazarlo de su puesto. El reemplazo se definirá este lunes, con Ricardo Manuel Rojas, ex secretario de la Corte Suprema, sonando fuerte como el posible sucesor.
El alejamiento de Barra se suma al reciente reemplazo de Ignacio Yacobucci en la Unidad de Información Financiera (UIF), marcando un nuevo episodio en los cambios dentro de los organismos clave de la administración Milei.
Según fuentes de la Casa Rosada, el dictamen y los supuestos viajes prolongados de Barra fuera del país, incluyendo largas estadías en Punta del Este, fueron determinantes para su salida. Mientras tanto, desde el entorno del ahora exprocurador negaron que se le haya solicitado la renuncia o que exista una resolución formal al respecto.







