Lo que parecía ser un simple control por una infracción de tránsito terminó con el hallazgo de un vehículo con pedido de secuestro. La Policía interceptó al conductor por circular en sentido contrario y descubrió que la camioneta había sido sustraída recientemente. El sospechoso quedó a disposición de la Justicia.
A veces, la impericia de los delincuentes es el mejor aliado de las fuerzas de seguridad. Esto fue exactamente lo que ocurrió en las últimas horas en Centenario, donde un operativo policial de rutina derivó en la recuperación de un vehículo robado gracias a una grave (y torpe) infracción de tránsito.
Todo comenzó cuando efectivos que realizaban tareas de patrullaje preventivo en la localidad advirtieron una situación de peligro en la vía pública: una camioneta circulaba a contramano, poniendo en riesgo tanto a los peatones como al resto de los conductores.
De la multa a la detención
Al notar la peligrosa maniobra, el móvil policial procedió a interceptar el vehículo para identificar al conductor y labrar la infracción correspondiente. Sin embargo, el nerviosismo del sujeto al volante encendió las alarmas de los uniformados.
Al solicitarle la documentación reglamentaria y cruzar los datos de la patente y el chasis con el sistema informático de la Policía, la sorpresa fue total:
- Pedido de secuestro vigente: El sistema arrojó que la camioneta había sido denunciada como robada recientemente.
- Aprehensión inmediata: Ante esta situación, el conductor fue demorado en el lugar y trasladado a la comisaría local.
- Secuestro del rodado: El vehículo quedó a resguardo policial a la espera de los peritajes de rigor para luego ser restituido a su legítimo dueño.
Un descuido que cerró el caso
Fuentes policiales destacaron que, de no haber sido por la flagrante infracción de tránsito, el vehículo podría haber sido ocultado o desarmado rápidamente. La imprudencia de circular en contramano terminó siendo la pieza clave que permitió frustrar el delito y devolverle la herramienta de trabajo a la víctima.
El sospechoso, por su parte, quedó a disposición de la Fiscalía de turno, que ahora investiga su grado de participación en el robo original o si actuaba como “encubridor” trasladando el rodado.






