La fabricante de neumáticos Fate anunció el cierre total y definitivo de su planta de Virreyes y el despido de 920 trabajadores, en una decisión que implica el cese inmediato de la producción en el país.
La compañía era la única del sector con capitales nacionales y formaba parte del reducido grupo de tres fábricas que operaban en Argentina junto a Bridgestone y Pirelli.
En los últimos meses ya había aplicado suspensiones y recortes de personal en medio de un escenario que, según fuentes empresariales, se volvió económicamente inviable.
La firma fue fundada en 1940 por Leiser Madanes y actualmente estaba bajo el control de Javier Madanes Quintanilla, también titular de Aluar. Durante décadas tuvo un rol central en el abastecimiento de terminales automotrices, la producción de neumáticos radiales para transporte y las exportaciones.
A través de un comunicado, el directorio confirmó que “a partir del día de la fecha cesa la actividad en su planta industrial” y remarcó la trayectoria de más de 80 años de desarrollo industrial y generación de empleo.
El cierre impacta de forma directa en los trabajadores y abre un escenario de incertidumbre en la cadena de proveedores y en el sector automotor, que pierde a uno de sus principales fabricantes nacionales.






