En diálogo con Rivadavia Neuquén, el fiscal jefe Agustín García detalló cómo será el proceso judicial que inicia el 30 de septiembre. El único imputado enfrenta un pedido de prisión perpetua por el transfemicidio de Azul, un caso que será definido por un tribunal popular.
El próximo 30 de septiembre comenzará el debate oral por el transfemicidio de Azul Semenienco, un caso que conmocionó a la región y que será resuelto mediante un jurado popular. La fiscalía adelantó que sostendrá una dura acusación contra Roberto Daniel Sánchez, el único imputado, enfrentando cargos por homicidio triplemente agravado por ensañamiento, violencia de género y odio a la identidad de género.
En diálogo con Rivadavia Neuquén, el fiscal jefe Agustín García explicó los detalles de un juicio que tiene a la fiscalía pidiendo la pena máxima legal: la prisión perpetua. Según estimaciones del Observatorio de la Defensoría del Pueblo, los crímenes de odio hacia la comunidad trans siguen representando un porcentaje alarmante de la violencia extrema por motivos de género a nivel nacional.
Un sistema de jurado clásico
El proceso se llevará a cabo bajo la modalidad de jurado clásico, un sistema profundamente arraigado en la justicia neuquina. García detalló que el tribunal estará compuesto por doce ciudadanos titulares y cuatro suplentes. “La decisión sobre la culpabilidad o no culpabilidad la toman exclusivamente los ciudadanos, mientras que el juez técnico es quien posteriormente impone la pena”, aclaró el funcionario judicial.
Para alcanzar un veredicto de culpabilidad válido, la ley provincial requiere una mayoría agravada de al menos ocho votos sobre doce. En las jornadas previas al debate, se realizarán las audiencias de selección de jurados para garantizar la imparcialidad del tribunal, descartando a quienes puedan presentar conflictos de interés o prejuicios sobre el caso.
Pruebas y agravantes del caso
El crimen ocurrió la madrugada del 25 de septiembre de 2025. Según la reconstrucción de la fiscalía, el acusado abordó a la víctima en la vía pública, donde ella ofrecía servicios sexuales, la llevó a su domicilio y allí concretó el homicidio con extrema violencia. El cuerpo fue ocultado y descartado recién al día siguiente en una zona alejada.
García enfatizó que, si bien el transfemicidio y el crimen de odio por identidad de género pueden parecer figuras superpuestas, la ley penal las contempla de manera independiente y ambas serán probadas en el juicio. “Contamos con evidencia sólida, desde registros de cámaras de seguridad hasta el seguimiento de los movimientos de la víctima y el imputado”, aseguró el fiscal jefe.
Estrategias y plazos procesales
El juicio llega en un momento límite para los plazos legales. La prisión preventiva del acusado vence a mediados de octubre, al cumplirse un año de su detención. Durante la etapa de control de acusación, la defensa intentó dilatar el inicio del debate cuestionando matrículas y peritajes, pero la oficina judicial logró sortear los planteos e integrar la prueba de ambas partes.
Se espera que el juicio se extienda por alrededor de once jornadas, culminando a mediados de octubre, siempre y cuando no se requieran prórrogas excepcionales. De ser hallado culpable, Sánchez se enfrenta irremediablemente a la máxima pena estipulada por el Código Penal argentino.







