Tras alcanzar la meta de recaudación para financiar la construcción del nuevo Centro Ambiental, el Ejecutivo local confirmó el fin de la tasa ambiental en Neuquén. La medida se hará efectiva a fin de año y representará un descuento en las facturas de CALF y en los tributos municipales.
El aporte extraordinario que los vecinos de la capital venían realizando para el tratamiento de los residuos tiene fecha de vencimiento. La secretaria de Jefatura de Gabinete de la Municipalidad, María Pasqualini, confirmó oficialmente que a partir del próximo 1° de diciembre dejará de percibirse la tasa ambiental que había sido creada en 2024.
Este tributo, que se cobraba a través de la factura de la cooperativa eléctrica CALF para los usuarios con medidor y mediante las boletas de impuestos municipales para el resto de los contribuyentes, cumplió su objetivo primordial: generar un fondo de reserva para costear la millonaria infraestructura que requiere la ciudad en materia de saneamiento. “Como el fondo ya está constituido, el intendente tomó la decisión de que esa tasa no se cobre más”, aseguró la funcionaria, recordando que el actual complejo de disposición final se encuentra al límite y tiene una vida útil estimada de apenas un año y medio.
Una inversión estratégica de 40 millones de dólares
El nuevo Centro Ambiental es, por sus dimensiones, una de las obras más ambiciosas de la gestión. El proyecto integral demanda una inversión total estimada en 40 millones de dólares. Gracias a la tasa que se dejará de cobrar, el municipio logró constituir un fondo de 32 millones de dólares, mientras que los 8 millones restantes serán aportados directamente por las arcas del Estado local.
La primera gran etapa de esta iniciativa contempla la construcción de un moderno centro de transferencia cerrado. Esta característica técnica es fundamental para la zona, ya que evitará que las ráfagas de viento dispersen la basura por los barrios aledaños, un reclamo histórico de los vecinos. Allí llegarán los clásicos camiones recolectores urbanos para descargar los residuos en volquetes de mayor capacidad, los cuales luego viajarán unos 25 kilómetros hacia el nuevo sector de cavas, ubicado en la reciente ampliación del ejido municipal.
Un proyecto a 30 años con visión metropolitana
El diseño de este mega complejo trasciende las fronteras de la capital. Pasqualini remarcó que la planificación del Centro Ambiental está pensada para resolver el tratamiento de la basura durante las próximas tres décadas bajo una óptica regional, ya que el predio neuquino también recibe a diario los desechos generados en Plottier, Centenario, San Patricio del Chañar y Vista Alegre.
Con la incorporación de nueva tecnología orientada a la recuperación y el reciclado, la Municipalidad busca consolidar un modelo de gestión sostenible que mitigue el impacto ecológico. “Tenemos dos ríos limpios, el Limay y el Neuquén, y queremos seguir conservándolos. Buscamos ser una ciudad sustentable y evitar que la basura de las localidades cercanas genere un impacto negativo”, concluyó la jefa de Gabinete.






