En diálogo con Rivadavia Neuquén, los habitantes del asentamiento del oeste capitalino relataron el violento accionar policial ocurrido esta mañana. El desalojo en toma La Rosa dejó referentes detenidos, casillas desarmadas y una mujer embarazada hospitalizada de urgencia en medio de un fuerte hermetismo oficial.
El desalojo en toma La Rosa, el asentamiento ubicado en la intersección de las calles Genco y Fonzi en el oeste de la ciudad, desató este jueves una jornada de extrema conflictividad. Efectivos policiales ingresaron al predio de unos 300 por 200 metros, ocupado desde el pasado 18 de agosto, con el objetivo de desmantelar las precarias viviendas instaladas en el lugar. Sin embargo, los habitantes del sector aseguran que el procedimiento se llevó a cabo sin la presentación de una orden judicial y mediante el uso de la fuerza.
Lucas Sandoval, uno de los vecinos que permanece en el terreno, detalló que la policía aprovechó el horario matutino, cuando la mayoría de los jefes de hogar se encontraban en sus lugares de trabajo. “Entraron pidiendo datos; como la gente no se los quiso dar porque es algo que están planeando, empezaron a desarmar las viviendas deshabitadas”, explicó.
Operativo sorpresa y denuncias de violencia
La tensión escaló rápidamente ante la resistencia de las familias que quedaron en el predio, en su mayoría mujeres y niños. Los testimonios apuntan a un accionar desmedido por parte de la fuerza de seguridad, que mantiene un cerco con escudos en el perímetro. “Nos están amenazando con que si no nos vamos va a haber balas. Entraron a romper y a maltratar a las mujeres; hay videos que lo comprueban”, denunció Sandoval.
El momento más crítico de la mañana se vivió cuando una joven embarazada que se encontraba en el lugar sufrió una descompensación producto de la situación. Debió ser trasladada de urgencia al hospital, donde, según confirmaron los propios vecinos, dio a luz poco después.
Un predio en disputa y el reclamo habitacional
El conflicto pone nuevamente sobre la mesa la grave crisis de acceso a la vivienda en la capital. Actualmente, Neuquén registra un déficit habitacional que afecta a más de 20.000 familias inscriptas en los registros provinciales. En la toma La Rosa, que inicialmente albergaba a un grupo más numeroso, hoy resisten unas 50 familias.
Según argumentan los ocupantes, el terreno llevaba décadas en estado de abandono tras el fallecimiento de su propietario original, convirtiéndose en un foco de inseguridad lindero a una escuela de la zona. “Este terreno nunca estuvo cercado, nunca hicieron nada. Hubo robos y violaciones en este sector. Ahora que entramos nosotros, resulta que aparecen dueños y proyectos”, cuestionó el vecino entrevistado.
Detenidos y resistencia vecinal
En el marco del operativo, la Justicia ordenó la detención de tres personas (dos mujeres y un hombre), identificadas como los principales referentes de la ocupación, quienes fueron trasladados tras tres allanamientos simultáneos.
Mientras un grupo de familias resiste dentro del terreno cercado por las fuerzas de seguridad, otro sector de vecinos se movilizó hacia la sede de la fiscalía para exigir la inmediata liberación de los detenidos. Hasta el momento, las autoridades provinciales y judiciales mantienen un estricto silencio sobre los pasos a seguir, mientras en el oeste neuquino la situación amenaza con seguir sumando capítulos de violencia.






