Tras luchar contra severaTras luchar contra severas complicaciones respiratorias, se confirmó que murió Chiche Gelblung a los 82 años. La noticia marca el final de una era para la comunicación nacional y despide a un referente incansable de los medios.s complicaciones respiratorias, se confirmó que murió Chiche Gelblung a los 82 años. La noticia marca el final de una era para la comunicación nacional y despide a un referente incansable de los medios.
Tras luchar contra severas complicaciones respiratorias, se confirmó que murió Chiche Gelblung a los 82 años. La noticia marca el final de una era para la comunicación nacional y despide a un referente incansable de los medios.
El mundo de la comunicación y el periodismo argentino amaneció de luto este miércoles. Tras sufrir una severa recaída en su estado de salud, murió Chiche Gelblung a sus 82 años. El histórico conductor y productor se encontraba internado en la sala de cuidados intensivos del Sanatorio Mater Dei, en la Ciudad de Buenos Aires, a raíz de un agravamiento de su cuadro respiratorio.
La noticia sacudió rápidamente a las redacciones y estudios de televisión de todo el país. A lo largo de cinco décadas, Samuel “Chiche” Gelblung supo construir un estilo propio, audaz y muchas veces polémico, dejando una marca imborrable tanto en los medios gráficos como en la radio y la pantalla chica.
Trabajador incansable hasta el final
Si algo caracterizó al periodista en la etapa final de su extensa trayectoria fue su negativa rotunda a alejarse de los micrófonos. A pesar de haber atravesado múltiples internaciones durante los últimos años a causa de diversas afecciones cardiovasculares y renales, Gelblung siempre encontró la fuerza para regresar rápidamente a su ciclo en Crónica TV y a sus espacios radiales.
Fiel a su esencia, su filosofía siempre estuvo ligada a la redacción y al estudio de televisión. Para Chiche, mantenerse activo y frente a la cámara no era simplemente una rutina laboral, sino su motor de vida. “El reposo siempre es bueno, siempre hay que trabajar lo menos posible, pero vengo igual”, había manifestado con ironía a principios de este mismo año tras recibir una de sus altas médicas.
El legado de un provocador histórico
Creador de momentos televisivos imborrables y de formatos que rompieron el molde en los años noventa y los dos mil, Gelblung no le temía al debate ni a la incomodidad periodística. Su innegable olfato para detectar el interés popular lo llevó a explorar desde los análisis políticos más punzantes hasta los fenómenos más insólitos del entretenimiento, como la recordada “máquina de la verdad”.
Con su partida física, los medios despiden a un director de contenidos nato y a un entrevistador filoso que impuso su sello en la cultura popular argentina. Colegas, políticos y figuras del espectáculo ya comenzaron a volcarse a las redes sociales para despedir con respeto al hombre que murió, literalmente, con un micrófono en la mano.






