En diálogo con Rivadavia Neuquén, la directora del IETEPA advirtió que las tecnicaturas corren riesgo de cierre. Estudiantes y directivos reclaman el acompañamiento del Estado provincial para sostener la formación superior gratuita en el corazón de Vaca Muerta.
El futuro del único instituto terciario de Añelo, el Instituto de Estudios Terciarios y Educación Profesional de Añelo (IETEPA), atraviesa horas críticas. La falta de financiamiento pone en jaque la continuidad de las carreras que se dictan en el epicentro de Vaca Muerta, una zona que demanda mano de obra calificada de manera constante y que experimenta un crecimiento demográfico acelerado.
Falta de financiamiento corporativo y riesgo de cierre
El IETEPA, gestionado a través de la Fundación Pilares de Añelo, es de administración privada pero brinda educación de nivel superior totalmente gratuita a la comunidad, sin percibir cuotas ni matrículas. Históricamente, sus costos operativos y el pago de salarios docentes fueron solventados por los aportes de las operadoras petroleras que trabajan en la región. Sin embargo, esos acuerdos llegaron a su fin.
Liliana Leguizamón, directora del establecimiento, explicó que empresas como Shell y Total Energy finalizaron sus aportes, mientras que Pluspetrol solo se encuentra cubriendo el segundo año de la carrera de Seguridad e Higiene. Ante este escenario, el panorama para el próximo ciclo lectivo es sombrío. “Al encontrarnos sin financiamiento, corremos el riesgo de que el año que viene no se abran nuevas carreras”, detalló la directiva. Incluso, la tecnicatura en Logística y Abastecimiento, que actualmente se sostiene con el esfuerzo de la fundación y el municipio local, corre peligro de no poder finalizar este mismo año.

El impacto en los estudiantes locales
Actualmente, el instituto cuenta con una matrícula de 180 alumnos distribuidos en tres tecnicaturas: Recursos Humanos, Seguridad e Higiene, y Logística y Abastecimiento. En su gran mayoría, los estudiantes son adultos que trabajan y estudian al mismo tiempo en el turno vespertino, buscando progresar sin tener que abandonar su lugar de residencia.
Añelo se encuentra a unos 100 kilómetros de la capital neuquina, lo que hace inviable para muchos de sus habitantes costear viajes diarios o mudarse para estudiar. “Son personas que trabajan, que estudian, que quieren progresar, cambiar su condición de vida. Sería una pena que todo eso quede truncado”, destacó Leguizamón, remarcando el esfuerzo que hace la comunidad educativa asistiendo a clases después de extensas jornadas laborales.
Gestiones ante el gobierno provincial
Frente a la inminencia del cierre, los propios estudiantes se organizaron para visibilizar la situación mediante asambleas, cartelería en la institución y contactos con los medios de comunicación. El objetivo central del reclamo es que el Estado neuquino, a través del Consejo Provincial de Educación (CPE), asuma el subsidio de la planta funcional docente, tal como ocurre con otros establecimientos públicos de gestión privada en la provincia.
Tras los reclamos, la comunidad educativa consiguió pautar una reunión clave con la ministra de Educación provincial para este jueves a las 11 de la mañana. La expectativa está puesta en lograr un compromiso estatal firme que garantice la continuidad del proyecto, porque como sostienen desde la fundación, sostener el instituto es “invertir en el futuro de Añelo”.







