En diálogo con Rivadavia Neuquén, desde la fundación Menos Bla Más Amor brindaron detalles del evento gratuito del próximo domingo. Habrá juegos, comida, regalos y exhibiciones para toda la familia.
La cuenta regresiva para el festival de los niños ya comenzó y la expectativa en la región es enorme. El próximo domingo 16 de agosto, a partir de las 15 horas, el estadio de Centenario, conocido como el Estadio Gigante del Barrio Sarmiento, ubicado a unos 15 kilómetros de Neuquén Capital, abrirá sus puertas para una jornada que promete ser histórica y, sobre todo, cien por ciento solidaria. La entrada será libre y gratuita.
Alejandro “Ale” Rifo, coordinador de la fundación Menos Bla Más Amor, destacó el inmenso esfuerzo vecinal detrás de la organización. Subrayó que el evento es posible gracias al aporte desinteresado de personas anónimas que donaron su tiempo y dinero de su propio bolsillo para garantizar que miles de chicos puedan celebrar su día a lo grande.
Un festejo solidario a puro pulmón
La grilla de actividades está pensada para abarcar todas las edades. El predio contará con ocho peloteros, un campeonato de penales, exhibiciones de bicicletas BMX y batallas de freestyle. Además, se dispondrán tres food trucks que repartirán, de manera completamente gratuita, 2.000 panchos, papas fritas y gaseosas.
“Es un escenario totalmente solidario donde la gente de los alrededores va a disfrutar”, aseguró Rifo. Confirmó también que habrá bolsas de golosinas y más de 300 juguetes para regalar. Desde la organización hicieron especial hincapié en que será una jornada libre de banderas políticas y sindicales, buscando que el único protagonismo se lo lleven las infancias. Además, extendieron la invitación a los hogares de menores y comedores de la zona de la meseta neuquina.
Refugio y asistencia para personas en situación de calle
Durante la entrevista radial, también se abordó la labor que la fundación y otros actores sociales sostienen durante el invierno para asistir a los sectores más vulnerables de la región. Rifo celebró la continuidad y el funcionamiento del refugio para personas en situación de calle, un espacio que, tras superar algunas diferencias institucionales, hoy se encuentra trabajando a pleno.
El albergue aloja actualmente a entre 70 y 80 personas por noche, ofreciéndoles no solo una cama caliente, sino también contención, comida y atención médica. En este sentido, destacó el rol de la coordinadora del espacio: “Luciana es una mujer relaburante, me saco el sombrero por el trabajo que hace con todo su equipo”. Una muestra más de que, lejos del ruido, la verdadera vocación de servicio sigue siendo un pilar fundamental en la comunidad.








