Un grupo de corredores y habitantes del sector exige la suspensión de los trabajos sobre la calle Mandalari. En diálogo con Rivadavia Neuquén, advirtieron sobre la falta de información pública y la ausencia de estudios de impacto ambiental en esta área natural protegida.
Las obras en Parque Norte encendieron las alarmas en la comunidad neuquina. Lo que comenzó como un reclamo impulsado por un grupo de runners que habitualmente entrena en la zona, escaló rápidamente hasta convertirse en un pedido formal, tanto ante la Justicia como en la Municipalidad, para detener el avance de las máquinas viales sobre el entorno natural de la barda.
El reclamo ambiental y la falta de información
El foco del conflicto se centra en la calle Mandalari. Según denuncian los autoconvocados, la maquinaria pesada ha comenzado a intervenir el terreno de una forma que excede la simple traza de una calle de tierra, invadiendo la vegetación y la geografía virgen del sector. Mariano Bogino, uno de los cuatro abogados que representa a los vecinos, explicó que, si bien existe una ordenanza aprobada en junio para pavimentar la calle y una mensura parcial autorizada en julio, no se estarían cumpliendo los pasos legales ineludibles para intervenir un Área Natural Protegida.
“Toda esa información tiene que ser pública, tiene que ser transparente, estar disponible y presentarse a la sociedad de manera previa a iniciar este tipo de intervenciones”, detalló el letrado durante la entrevista, subrayando que estos requerimientos responden a normativas municipales, provinciales, nacionales e incluso a tratados internacionales.
El fantasma de la Avenida de los Ríos
El caso evoca inevitablemente un conflicto urbanístico y ambiental ocurrido años atrás en la ciudad. Bogino recordó el freno judicial que se le impuso al proyecto de la Avenida de los Ríos, donde un amparo vecinal con sentencia favorable —y la intervención de la Defensoría del Pueblo— logró detener los trabajos justamente por la falta de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) y la omisión de la correspondiente audiencia pública.
Parque Norte es el pulmón verde más grande y transitado de la capital neuquina, abarcando más de 600 hectáreas de barda que funcionan como espacio recreativo para miles de personas cada semana. Al tratarse de un espacio protegido, cualquier intervención civil exige un debate ciudadano y estudios técnicos rigurosos que, según advierten los denunciantes, en este caso se han salteado por completo.
Pedido de suspensión y prevención de daños
Ante el silencio oficial y la falta de respuestas a los pedidos formales de información presentados la semana pasada, los vecinos solicitan la suspensión inmediata de los trabajos. “Si un profesional del ambiente dice que de esa manera es correcto, vamos para adelante. Pero no podemos hoy tomar partido de algo que no conocemos”, remarcó Bojino, exigiendo conocer los proyectos de remediación para las zonas afectadas.
El objetivo central de la medida es evitar que el avance indiscriminado sobre el relieve natural genere escorrentías perjudiciales para el escurrimiento del agua y provoque daños irreversibles en la flora local. Mientras tanto, la comunidad espera que la Municipalidad y la Justicia actúen a tiempo para proteger uno de los paisajes más emblemáticos de la capital.








