El vicepresidente de la cooperativa eléctrica y titular de ATE reveló exigencias de la embajada norteamericana por la contratación de la firma china Huawei. Además, detalló el rumbo político de su espacio provincial y criticó el financiamiento de perfiles falsos.
El secretario general de ATE y vicepresidente de la cooperativa Calf, Carlos Quintriqueo, reveló que la entidad enfrentó presiones directas por parte de la embajada de Estados Unidos. En diálogo con Rivadavia Neuquén, el dirigente explicó que el conflicto se originó luego de que la institución seleccionara a la firma de origen chino Huawei como proveedora tecnológica tras evaluar diferentes opciones. Según relató, esta decisión comercial motivó intentos de coerción diplomática por parte de los representantes norteamericanos, quienes argumentaron supuestos riesgos para su seguridad nacional frente a la inserción de la empresa asiática en la región.
Rechazo a las campañas de difamación y granjas de trolls
Durante la entrevista, el titular gremial también analizó el escenario político digital y condenó severamente la proliferación de cuentas anónimas. En ese contexto, destacó la postura de la senadora nacional Nadia Márquez. Aunque admitió mantener profundas diferencias ideológicas con la legisladora libertaria, le reconoció el valor de debatir y confrontar posiciones desde perfiles oficiales, sin recurrir al anonimato mediático ni a ejércitos de cuentas falsas vinculadas a asesores externos de redes.
Al referirse a su propia experiencia judicial frente a estas prácticas sistemáticas, el referente sindical fue categórico respecto a su accionar institucional. “Las firmamos y no nos ocultamos atrás de ningún perfil falso ni cosas que se le parezca para difamar”, aseguró el dirigente sobre el extenso historial de denuncias penales que impulsó a nivel municipal, provincial y nacional. En la misma línea, aprovechó para exigir “que dejen de financiar con recursos propios a esas páginas que lo único que hacen es intentar mellar figuras”.
El armado de Más por Neuquén y la necesidad de desarrollo
En el plano estrictamente electoral, el espacio político que encabeza afina su estrategia de despliegue territorial de cara a las próximas instancias. Al profundizar sobre el rumbo provincial, nuevamente en diálogo con Rivadavia Neuquén, Quintriqueo anticipó los pasos tácticos que seguirán sus equipos de trabajo.
“Mañana vamos a tener un encuentro del partido, vamos a por lo menos discutir y plantear estos temas hacia cara a futuro”, adelantó. Según explicó, la agenda central de la cumbre incluye un análisis exhaustivo del desarrollo local junto a referentes de distintas ciudades, estableciendo una premisa innegociable para sellar cualquier tipo de futura alianza política: “Cualquier acuerdo tiene que ser un acuerdo de protección de Neuquén y de cada localidad”.
El dirigente hizo un énfasis particular en la distinción conceptual entre la simple expansión demográfica y el progreso estructural. “Neuquén tiene un crecimiento poblacional sobre todo, pero no tiene desarrollo, porque no hemos pensado la política en desarrollar”, advirtió. En este sentido, argumentó que el aumento constante de habitantes sin una planificación estatal rigurosa no aporta soluciones reales, sino que únicamente genera mayor demanda habitacional y de servicios, complejizando la situación social en los municipios.
Defensa de la neuquinidad y arraigo
Finalmente, el referente reflexionó sobre la construcción de la identidad provincial frente al constante flujo migratorio impulsado por la actividad hidrocarburífera de Vaca Muerta. Para ilustrar su visión, recordó las políticas de arraigo impulsadas históricamente por el exgobernador Felipe Sapag para afincar profesionales y destacó el fuerte sentido de pertenencia adoptado por los migrantes que se instalaron en localidades como San Martín de los Andes. “El que viene a radicarse tiene que tener esa pertenencia porque en definitiva es lo que te da la oportunidad y la posibilidad de crecimiento”, concluyó, remarcando la urgencia de defender los recursos energéticos neuquinos ante el centralismo de Buenos Aires.







