El Gobierno nacional oficializó este jueves un cambio clave en el marco legal de las organizaciones religiosas no católicas: mediante un decreto firmado por el presidente Javier Milei y la ministra Patricia Bullrich, las iglesias evangélicas pasarán a ser consideradas personas jurídicas religiosas, abandonando su anterior estatus de asociaciones civiles.
La medida da respuesta a un reclamo histórico del sector evangélico, que había logrado incorporar esta figura en la reforma del Código Civil en 2016, pero que no había sido reglamentada hasta ahora.
Hasta hoy, la única institución reconocida como persona jurídica religiosa en Argentina era la Iglesia Católica. Las demás confesiones debían registrarse como asociaciones civiles, sin un estatus diferenciado en términos legales y administrativos.
Desde la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que agrupa a la mayoría de las iglesias evangélicas del país, celebraron la decisión como un paso importante hacia la igualdad de trato.
La medida también refleja el acercamiento entre el presidente Milei y sectores evangélicos, que han ganado presencia en el ámbito público y político en los últimos años. Según datos del CONICET, el porcentaje de población que se identifica como evangélica pasó del 1,5% en 1960 al 15,3% en 2017.
Durante las elecciones de 2023, Milei incorporó a varios referentes evangélicos en las listas de La Libertad Avanza. Algunos de ellos llegaron al Congreso Nacional, como Vilma Bedia, Nadia Márquez y Santiago Pauli.







