La situación de la UNCo atraviesa un momento bisagra. Las nuevas autoridades de la casa de altos estudios se reunieron con el gobernador Rolando Figueroa para trazar una agenda conjunta. El freno a la obra pública nacional, la preocupante fuga de docentes y la necesidad de expandir la educación a distancia en el interior marcaron el eje del encuentro.
La nueva gestión de la Universidad Nacional del Comahue comenzó a dar sus primeros pasos formales con un fuerte enfoque territorial. En este contexto, las recientes autoridades del Rectorado mantuvieron un encuentro estratégico con el gobernador Rolando Figueroa, buscando consolidar el vínculo entre la institución académica y el Estado provincial frente a un escenario nacional complejo.
La situación de la UNCo no escapa a la realidad que golpea a todo el sistema universitario argentino. Durante la reunión, los funcionarios plantearon las principales urgencias de la gestión, pero también delinearon el plan estratégico para acercar la universidad a las distintas localidades de la provincia, democratizando el acceso a la educación superior.
Expansión territorial y aulas virtuales Uno de los puntos centrales del encuentro fue el desarrollo de la universidad en el interior. Desde la institución destacaron el trabajo para consolidar los Centros Regionales, haciendo hincapié en la jerarquización que la Asamblea Universitaria de 2024 le otorgó a las sedes de Zapala (CREUZA) y San Martín de los Andes.
A esto se le suma una fuerte apuesta por la educación mediada por tecnología. La creación de “nodos virtuales” (que ya operan con éxito en zonas como la Línea Sur de Río Negro) surge como la respuesta para aquellos estudiantes que, por cuestiones económicas o laborales, no pueden costear los altos valores de los alquileres para instalarse en Neuquén Capital o el Alto Valle.
El impacto del ajuste: obras paradas y éxodo docente El panorama financiero fue otro de los ejes ineludibles. La falta de transferencia de fondos por parte del Gobierno Nacional mantiene en jaque a la infraestructura universitaria. El ejemplo más crítico en la capital neuquina es el edificio de la Facultad de Ciencias del Ambiente y la Salud (FACIAS), una obra vital para la región que quedó completamente paralizada al 50% de su ejecución. (Cabe recordar que, a nivel nacional, el recorte en obra pública universitaria superó el 90% durante el primer semestre del año, afectando a más de 50 universidades del país).
A la crisis edilicia se le suma una alarmante fuga de cerebros. Según advirtieron desde la UNCo, el atraso salarial ha provocado decenas de renuncias en los últimos meses. Profesionales altamente capacitados optan por migrar al sector privado (impulsados por los sueldos que ofrece la industria de Vaca Muerta) o a otras regiones, dejando cátedras masivas de hasta 200 alumnos con un solo docente a cargo, cuando históricamente requerían al menos tres.
Una oferta académica a medida de los municipios Para hacer frente a estos desafíos y evitar que la matrícula caiga, la nueva gestión plantea una modernización urgente en los planes de estudio.
El objetivo es articular directamente con los municipios neuquinos para detectar qué tipo de profesionales demanda cada región. La estrategia apunta a dejar de lado los esquemas rígidos tradicionales para darle prioridad a carreras más cortas, tecnicaturas y diplomaturas que garanticen una rápida salida laboral y respondan a la matriz productiva local.







