La Policía del Neuquén desbarató bocas de expendio en Plaza Huincul, Plottier y Villa La Angostura. La estrategia oficial apunta a golpear el patrimonio de los vendedores y aprovechar la desfederalización del microtráfico para agilizar las causas.
Los recientes operativos antinarcóticos desplegados en distintas localidades de la provincia dejaron un saldo de diez personas detenidas y el secuestro de millonarias sumas de dinero, tecnología de vigilancia y vehículos de alta gama. En diálogo con Rivadavia Neuquén, el director de Antinarcóticos de la provincia, Nelson Peralta, detalló los alcances de una serie de allanamientos simultáneos que abarcaron desde la comarca petrolera hasta la zona cordillerana.
El golpe más fuerte se dio el último viernes en Plaza Huincul. Allí, los efectivos incautaron 14 millones de pesos, tres vehículos, tres armas de fuego —calibres 38 y 28, además de un arma de fabricación casera o “tumbera”— y cuatro drones equipados con tecnología avanzada. Según detalló el funcionario policial, estos dispositivos no son recreativos, sino que los vendedores los utilizan para vigilar la llegada de la policía o controlar sus propios puntos de venta y eventuales competidores territoriales. En esos domicilios se demoró a ocho personas.
El factor sorpresa fue clave para el éxito en la comarca petrolera, donde se desplegaron alrededor de 60 efectivos de forma simultánea. Los agentes irrumpieron en el momento exacto en el que se fraccionaba la sustancia. “Logramos ingresar cuando estaban armando, justo estaban armando, entonces encontraron 108 envoltorios listos para ya vender”, relató Peralta, quien precisó que en el lugar hallaron cocaína compactada y casi medio millón de pesos en efectivo producto de las primeras transacciones de la jornada.
Asfixia económica a los clanes familiares
La estrategia de la Dirección de Antinarcóticos cambió su eje de intervención territorial. Ya no se trata solo de clausurar la boca de expendio, sino de cortar el flujo de capital que permite la rápida reorganización de las redes. Peralta citó un caso reciente donde, tras detener a los cabecillas de un punto de venta, otros familiares directos retomaron la actividad casi de inmediato. Dos semanas después, la policía volvió a allanar el lugar y secuestró una camioneta modelo 2023 y un furgón 2026 adquiridos con fondos ilícitos.
Sobre este cambio de paradigma, en otro tramo de sus declaraciones, el director provincial remarcó que “es importantísimo sacar la droga de la calle […] pero a su vez debilitarlo, aprovechar este ingreso y debilitarlos económicamente”.
La ventaja de la justicia provincial
El volumen de allanamientos actuales se apoya en el nuevo esquema legal. Al intervenir el Ministerio Público Fiscal de Neuquén en los casos de microtráfico, los tiempos se acortan drásticamente y no se dispersan las causas.
Antes de la desfederalización, la droga incautada iba a la Justicia Federal y las armas a la justicia ordinaria, lo que fragmentaba las investigaciones y hacía perder la trazabilidad del delito. “Ahora al quedar todo en el ámbito provincial, cuando van las fiscales a formulación de cargo, no solamente van por comercio de sustancias estupefacientes, sino que también se les endilga el tema de portación de armas”, explicó Peralta. Este mecanismo integrado permite que los sospechosos enfrenten audiencias y posibles prisiones preventivas dentro de las primeras 24 horas tras su detención.
Otros procedimientos y uso de tecnología
La agenda de la semana incluyó también movimientos en Plottier, donde el jueves se secuestraron dos tipos de sustancias y municiones, con un hombre y una mujer detenidos. Casi en simultáneo, con apenas un minuto de diferencia en la coordinación, se realizaron dos allanamientos exitosos en Villa La Angostura. Estos operativos se suman a las intervenciones masivas previas, como la realizada hace quince días en el barrio Valentina Sur de la capital neuquina junto a la Dirección de Seguridad Confluencia.
Para llevar adelante las irrupciones tácticas, la división Antinarcóticos utiliza armamento menos letal, específicamente marcadoras Byrna, reservando el uso de pistolas Taser para el personal policial de calle. Además, se aplican protocolos estrictos de resguardo: si al momento de ingresar a un domicilio hay menores de edad presentes, son retirados de inmediato del foco del allanamiento y entregados a un familiar responsable para proteger su integridad.







