En diálogo con Rivadavia Neuquén, el subsecretario Francisco Baggio explicó los alcances del proyecto integral de pavimentación. La nueva arteria beneficiará a más de 15.000 vecinos, incluirá bicisendas e iluminación LED, y respetará la mensura del área protegida.
La polémica por los movimientos de suelo en la calle Mandalari y las inmediaciones del Bosque Antonini encendió las alarmas de vecinos y deportistas de la ciudad. Sin embargo, desde la Municipalidad de Neuquén salieron a aclarar el panorama y a defender un proyecto que consideran vital para la zona este de la capital. Francisco “Pancho” Baggio, subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, desmintió que los trabajos invadan el área natural y detalló el masterplan de la obra pública.
Una calle con 66 años de historia y un límite definitivo
Para entender el conflicto, Baggio hizo un repaso histórico. La calle Mandalari nació como un camino de tierra junto con el viejo Bosque Antonini —plantado por un intendente homónimo para frenar las escorrentías de agua tras las grandes lluvias de 1975— mucho antes de que Parque Norte se consolidara como tal en la década del 80. “Estuvimos 66 años invadiendo terrenos de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo)”, reconoció el funcionario.
La situación se destrabó recientemente cuando el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad la mensura de Parque Norte. Ese documento técnico fue la clave del asunto: trazó el límite exacto del área protegida y dejó a la calle Mandalari formalmente por fuera del sector intangible. Esto permitió al municipio corregir la traza histórica y avanzar, bajo los protocolos del Estudio de Impacto Ambiental aprobado, con la urbanización del sector.
Adiós al polvo y al peligro: cómo será la nueva arteria
Hasta hace pocos días, transitar por los 750 metros que unen la rotonda superior (en la intersección con Riavitz) y el sector del Motocross era un riesgo constante. La pendiente de 45 metros, sumada a la falta de iluminación y a la superficie de ripio, convertía el descenso en un peligro tanto para los automovilistas que bajaban a alta velocidad como para los ciclistas y corredores. Además, con cada lluvia intensa, la calle se transformaba en un canal que arrastraba grandes cantidades de barro y agua directamente hacia el río Neuquén.
El nuevo proyecto integral promete cambiar de raíz esta realidad. Según detalló el subsecretario, la obra contempla una calzada pavimentada de 12 metros de ancho con dos carriles, veredas de dos metros a ambos lados y una bicisenda de tres metros exclusiva para ciclistas. También incluirá iluminación LED de punta a punta, la construcción de dos rotondas ordenadoras y dos sistemas pluviales fundamentales para encausar el agua de las tormentas.
Seguridad vial y una vía de evacuación estratégica
Más allá del ordenamiento del espacio público, la pavimentación de la calle Mandalari tiene un peso estratégico en materia de seguridad civil. Beneficiará de forma directa en su tránsito diario a los 15.000 vecinos que residen en los barrios Rincón de Emilio, Rincón del Río, Rincón Club de Campo y 14 de Octubre.
Un dato no menor que aportó Baggio es su función preventiva. Actualmente, la bajada principal hacia Rincón de Emilio está asfaltada pero cuenta con un precipicio pronunciado que la vuelve vulnerable. Ante una emergencia o un evento climático extremo, la nueva avenida Mandalari funcionará como una ruta de escape alternativa, segura y rápida para todos los habitantes de la zona ribereña.
El ordenamiento de las actividades deportivas en la barda
Durante la entrevista, el funcionario también aprovechó para enviarle un mensaje a la comunidad de “runners”, organizadores de carreras y ciclistas de montaña que utilizan masivamente el sector. Baggio fue categórico respecto a la necesidad de respetar el nuevo plan de manejo del área.
“Parque Norte es un área protegida. Nadie puede venir a abrir un sendero nuevo o marcar circuitos atando cintas a los árboles sin autorización”, advirtió. En este sentido, adelantó que el municipio, con la nueva delimitación clara, pondrá la lupa sobre el uso indebido de los senderos y los eventos deportivos no regulados, buscando que la actividad física conviva armónicamente con la conservación de la flora y la fauna autóctona.







