En medio de la controversia generada por el aumento de las dietas de los senadores, finalmente suspendido hasta marzo, el presidente Javier Milei respondió con dureza a las declaraciones de Victoria Villarruel, presidenta de la Cámara Alta.
Villarruel había expresado su malestar por el nivel de ingresos que percibe en su función, calificándolos de “insuficientes” y señalando que “me pagan dos chirolas y soy vice”.
El presidente, en un evento realizado en Casa Rosada, cuestionó sus comentarios y afirmó: “Hay que entender que los legisladores deben estar en sintonía con las demandas de la gente. Decir que gana poco cuando gran parte del país lucha por llegar a fin de mes, muestra una desconexión con la realidad”.
Villarruel, por su parte, utilizó sus redes sociales para compartir el decreto mediante el cual dispuso el congelamiento del aumento de las dietas. En el intercambio con usuarios, aclaró que su salario está congelado desde hace un año y defendió su postura: “Si de mí dependiera, lo tendrían congelado por todo el año. Yo gano mucho menos que otros legisladores y que los diputados”.
La discusión sobre los ingresos de los legisladores reavivó el debate sobre la percepción social respecto al gasto público y el papel de la política en tiempos de crisis económica. Desde diversos sectores, se cuestiona la sensibilidad de algunos representantes frente a las necesidades de la población, mientras que otros defienden la adecuación salarial como parte del reconocimiento de la función pública.








