El crudo invierno patagónico expuso una crisis anunciada. Ante los constantes cortes de gas en Rincón de los Sauces, los vecinos denuncian la falta de respuestas por parte de Hidenesa y el fuerte impacto económico: al depender de estufas eléctricas, las familias enfrentan boletas de luz que rozan el millón de pesos.
El frío extremo no da tregua en el interior neuquino, y para los habitantes de Rincón de los Sauces, la llegada del invierno reavivó una pesadilla que creían superada. Las quejas se multiplican ante los reiterados cortes de gas en Rincón de los Sauces, una situación que deja a cientos de familias a la deriva, soportando temperaturas bajo cero sin el suministro esencial para calefaccionarse.
El malestar vecinal no solo apunta a las fallas técnicas, sino a la falta de previsión. En marzo de este año, las autoridades municipales habían garantizado públicamente que, gracias a diversas gestiones, la ciudad no repetiría el crítico escenario del invierno anterior. Sin embargo, la realidad en los barrios muestra un panorama de bajones constantes de presión e interrupciones totales en el servicio.
El silencio de Hidenesa y el impacto en los bolsillos El principal foco de las críticas recae sobre Hidenesa (Hidrocarburos del Neuquén S.A.), la empresa provincial encargada de la distribución. Los vecinos denuncian que, al intentar realizar los reclamos correspondientes, se topan con una pared burocrática. Desde las oficinas de atención al público, la única respuesta que reciben es que el personal “no tiene permitido brindar explicaciones” sobre los motivos de los cortes.
Pero la falta de gas trae aparejada una segunda crisis: la económica. Para evitar el congelamiento dentro de sus propios hogares, las familias se ven obligadas a enchufar estufas, caloventores y radiadores eléctricos durante todo el día.
Esta sobredemanda de energía ya comenzó a reflejarse en los medidores, desatando la desesperación entre los usuarios. Según los testimonios recolectados en la localidad, las facturas de luz que están llegando a los domicilios alcanzan sumas exorbitantes, partiendo desde los $300.000 y, en los casos más extremos, trepando hasta los $700.000, montos absolutamente impagables para una economía familiar promedio.
Ante la urgencia del cuadro, se espera que en las próximas horas tanto las autoridades de Hidenesa como el Ejecutivo municipal brinden explicaciones oficiales y, sobre todo, soluciones inmediatas para garantizar un servicio digno en uno de los inviernos más crudos de los últimos años.







