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El drama de Alison Calfunao: denuncia abandono de Swiss Medical tras su trasplante de corazón

En diálogo con Rivadavia Neuquén, la joven que sobrevivió a una amputación y un trasplante tras una intervención en la clínica San Lucas relató el calvario que enfrenta ante el abandono de Swiss Medical. Pese a abonar cuotas cercanas a los 400 mil pesos mensuales, la prepaga suspendió sus terapias de rehabilitación sin previo aviso.

El abandono de Swiss Medical hacia sus pacientes más vulnerables suma un nuevo y dramático capítulo en Neuquén. Alison Calfunao, la joven que en junio de 2025 ingresó a la clínica San Lucas para una cirugía programada y terminó con un trasplante de corazón en el Hospital Italiano de Buenos Aires y la amputación de una de sus piernas, hoy se enfrenta a un sistema de salud privado que le da la espalda. Desde hace más de dos meses, su cobertura médica le suspendió los tratamientos de rehabilitación fundamentales para su recuperación.

En diálogo con Rivadavia Neuquén, Calfunao detalló la odisea burocrática y el desgaste emocional que padece a diario para que la empresa de medicina prepaga cumpla con las prestaciones básicas. “Desde junio que no voy a terapia. Me la cortaron sin avisarme directamente”, explicó la paciente, quien dependía de un equipo integral conformado por psicólogos, kinesiólogos y terapistas ocupacionales.

Meses sin rehabilitación y burocracia interminable

El conflicto principal radica en la negativa de la prepaga a autorizar las sesiones con los profesionales que ya conocen el historial clínico de Alison. Según relató, la empresa le exige cambiar de psicólogo y atenderse con los prestadores directos de su cartilla, algo a lo que ella se niega rotundamente por el vínculo terapéutico ya establecido tras el trauma sufrido. “A mí no me preguntaron. De un día para otro estaba esperando el transporte para ir a kinesiología y nunca llegó. Me dejaron sin las terapias sin avisarme”, sentenció.

A pesar de los reiterados intentos de comunicación mediante correos electrónicos, mensajes de WhatsApp y llamados telefónicos, la única respuesta que obtiene de la firma son evasivas o promesas de reintegros que no cubren las necesidades reales de su tratamiento. En el último mes, los reclamos de afiliados a empresas de medicina prepaga por cortes abruptos de servicios han registrado un aumento sostenido en la región patagónica.

El costo de sobrevivir: prepagas por las nubes y venta de artículos de limpieza

Mientras la cobertura médica le niega las terapias, el costo del servicio no deja de aumentar. Alison abona actualmente entre 380.000 y 400.000 pesos mensuales por su obra social. Ante la imposibilidad física de salir a trabajar, la economía familiar recae exclusivamente en su marido.

Para poder hacer frente a los gastos diarios y pagar la elevada cuota de la prepaga, la joven neuquina comenzó a vender artículos de limpieza desde su casa. “Siento que me abandonaron. A veces tenemos que juntar la plata relojito para poder pagar antes del 10, porque si no lo pago, a mí me cortan todo”, lamentó. Además, denunció que durante sus recientes viajes de control a Buenos Aires, la empresa se negó a cubrirle los pasajes en colectivo de regreso, obligándola a costearlos de su propio bolsillo.

Nuevas denuncias contra la clínica San Lucas

El caso de Alison reavivó los cuestionamientos hacia la clínica San Lucas, institución donde comenzó su calvario médico. La joven confirmó que, tras hacer pública su historia, alrededor de 30 mujeres se contactaron con ella para relatarle experiencias similares de maltrato y negligencia en ese centro de salud.

Recientemente, una paciente denunció haber sido internada en la clínica sin la autorización de su ginecóloga, sufriendo destratos por parte del personal. “La trataron muy mal, tiene marcas en su cuerpo. Somos un número más para ellos; si te internan, a ellos les sirve”, relató Calfunao, sumando su voz al pedido de intervención urgente de las autoridades sanitarias provinciales sobre el establecimiento.

Mientras espera que Defensa del Consumidor avance con su reclamo, Alison solo exige recuperar su calidad de vida y retomar el tratamiento psicológico que le permita procesar el drástico giro que dio su vida hace poco más de un año.

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