A pocos días del Día de la Independencia, el Gobierno nacional oficializó la convocatoria a los gobernadores para participar de la tradicional vigilia del 8 de julio en la Casa Histórica de Tucumán, lugar emblemático donde se firmó el acta de independencia en 1816.
El evento, previsto para la medianoche del martes, también recuerda la vigilia del año pasado cuando se firmó el Pacto de Mayo entre 18 mandatarios provinciales, en un contexto que ahora se presenta marcado por la tensa relación entre Nación y provincias.
La convocatoria se da en un momento de fuerte controversia por el reparto de fondos y el avance de proyectos opositores en el Congreso, como la nueva ley de movilidad jubilatoria y la moratoria previsional, que generan preocupación en el Ejecutivo.
Se espera que el presidente Javier Milei viaje el martes por la tarde a Tucumán y regrese en la madrugada del 9 de julio. En el Gobierno confían en que la vigilia ayude a recomponer el diálogo con las provincias, clave para la aprobación de la agenda legislativa y electoral.
Senado en alerta
Mientras, el bloque de La Libertad Avanza en el Senado intentará frenar la sesión del jueves, donde la oposición buscará avanzar con proyectos considerados “riesgosos para la meta fiscal” por el Ejecutivo. Desde la Casa Rosada señalan que aún existe margen para la negociación.
¿Quiénes asistirán?
Aunque no está confirmado cuántos gobernadores estarán presentes, se espera que el anfitrión sea Osvaldo Jaldo, gobernador peronista de Tucumán, reconocido por su perfil dialoguista. El acto del 9 de Julio del año pasado fue un símbolo de pacto político federal.
No obstante, la ruptura del diálogo con la vicepresidenta Victoria Villarruel, el malestar en varias provincias y el enfrentamiento con bloques peronistas en el Congreso ponen en duda el nivel de apoyo político que recibirá Milei en esta fecha patria.









