Una vecina del barrio Maronese denunció que el vehículo de su hijo, retenido tras un fuerte choque, está siendo desguazado y ofrecido en Marketplace. En diálogo con Rivadavia Neuquén, la familia advirtió que jamás recibieron una notificación legal sobre el destino del rodado y ya recurrieron a la Justicia.
El desconcierto se apoderó de una familia neuquina tras descubrir que un auto secuestrado por el área de Tránsito hace dos años está siendo comercializado por piezas a través de internet. El caso expone una grave irregularidad en el manejo y la custodia de los vehículos retenidos en los predios de la región.
El accidente y la retención del vehículo
La odisea comenzó hace dos años cuando el hijo de Iris Noemí Antigñir protagonizó un grave accidente de tránsito sobre la Ruta 7. Producto del fuerte impacto, el joven sufrió lesiones considerables y atravesó un duro proceso de recuperación psicológica que lo mantuvo alejado de cualquier gestión vinculada al siniestro.
En aquel momento, el Peugeot 207 gris involucrado en el choque fue secuestrado por las autoridades y trasladado a un predio de retención vehicular ubicado en el límite entre Neuquén capital y Plottier. Allí quedó alojado, a la espera de que sus titulares pudieran resolver su situación económica para afrontar los gastos de traslado y multas.
El hallazgo en redes sociales
Con el paso del tiempo y una mejora en su situación, el joven decidió intentar recuperar lo que quedaba del vehículo para venderlo por partes y adquirir una alternativa de movilidad. Sin embargo, la sorpresa fue total: al ingresar a Facebook Marketplace, descubrió que su propio auto ya estaba siendo desarmado y ofrecido al público.
“Cuando empiezo a mirar, encuentro la foto y digo ‘este es el auto de mi hijo'”, relató Antigñir. La confirmación visual fue inmediata gracias a un escudo distintivo y muy particular que el rodado conservaba en su carrocería. Según detalló la madre, el vehículo fue publicado inicialmente por un joven y, más recientemente, por una chica, evidenciando una cadena de comercialización ilegal de las autopartes. Al intentar verificar si la unidad seguía en el predio municipal, confirmaron que ya no se encontraba en el lugar.
Sin notificaciones y en manos de la Justicia
Frente a la sospecha de que el auto pudiera haber entrado en un plan oficial de remate o compactación, la familia fue categórica: nunca recibieron un aviso oficial. La ley exige que, antes de disponer de un bien privado, el Estado envíe intimaciones formales al domicilio registrado. En este caso, no llegó correspondencia alguna ni a la casa del titular ni al domicilio de la abuela, que también figuraba en los registros.
Las ordenanzas vigentes en la región establecen que los vehículos abandonados o retenidos por más de seis meses pueden ser sometidos a procesos de descontaminación y compactación, pero es un requisito ineludible la notificación fehaciente al titular registral mediante carta documento o edictos públicos.
Ante la falta de respuestas administrativas, la familia ya radicó la denuncia formal en la sede policial e inició el asesoramiento con un abogado particular. Se espera que en los próximos días tome intervención la fiscalía de turno para investigar la ruta del vehículo desde el predio estatal hasta las redes sociales, un trayecto que, hasta el momento, nadie sabe explicar.






