Ante la aparición de peces muertos en un cuerpo de agua de la localidad de Senillosa, organismos provinciales desplegaron un abordaje multisectorial para verificar la situación, relevar instalaciones y tomar muestras ambientales para su análisis.
El operativo incluyó la intervención de equipos técnicos de la secretaría de Ambiente y Recursos Naturales, la subsecretaría de Recursos Hídricos y el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS). También se prevé la participación de especialistas del Centro de Ecología Aplicada de Neuquén, con el objetivo de ampliar el alcance de los estudios.
En ese marco, Ambiente y Recursos Hídricos realizaron una fiscalización en la planta de rebombeo de efluentes cloacales ubicada en la intersección de Frida Riechert y avenida San Martín. Durante la inspección se constató que el sábado se produjeron cortes en el suministro eléctrico que dejaron fuera de servicio las bombas, lo que derivó en el rebalse de una cámara de desagote.
Según se informó, el grupo electrógeno no se encontraba operativo al momento del corte y en ese predio no se realiza tratamiento de efluentes, ya que la planta se encuentra en otro sector de la localidad. Desde el EPAS indicaron que la situación fue corregida ese mismo día y que el derrame no habría alcanzado la laguna donde se detectaron los peces.
De manera paralela, se realizó una inspección ambiental en la Laguna del Toro, donde se constató la presencia de peces muertos y olores característicos. Los peces correspondían en su mayoría a carpas, una especie exótica e invasora.







