Este viernes se lleva a cabo una marcha en rechazo a los despidos masivos en el Estado. Fue convocada por organizaciones de izquierda y estaba ligada en un principio a las cesantías en el INCAA, pero luego se sumaron empleados de distintas áreas estatales. Cuando las columnas de manifestantes llegaron al Congreso, hubo momentos de tensión e incidentes, con una fuerte presencia policial, que en todo momento intentó hacer cumplir el protocolo antipiquetes.
Una de las máximas del presidente Javier Milei desde su asunción fue la de hacer un recorte feroz en el Estado. Esto incluye un recorte de la planta de empleados públicos, que en los últimos días sufrió la baja de 15.000 despidos.
La movilización se da en el marco de la confirmación de un paro general de la CGT para el 9 de mayo, pese a la resistencia inicial de la central obrera a llevar adelante un plan de acción. Hubo algún intento de acercar posiciones con el Gobierno, pero finalmente se confirmó la medida de fuerza.
Además de reclamar contra los despidos, los gremios exigieron en las últimas horas que el Gobierno homologue los acuerdos paritarios. Por el momento el Ejecutivo se niega a hacerlo, con el argumento de que mayor dinero circulante puede volver a poner en alza a la inflación.







