El sindicato que nuclea a los empleados municipales de Zapala reclama una mesa de negociación formal ante los sucesivos aumentos por decreto del Ejecutivo. Advierten que la inflación devora el poder adquisitivo y denuncian un alarmante esquema de precarización con más de 600 monotributistas en la planta de trabajadores.
El conflicto laboral en el corazón de la provincia sumó un nuevo capítulo de tensión. Los empleados municipales de Zapala se encuentran en estado de alerta y exigen de manera urgente una convocatoria formal a la mesa salarial. Desde el gremio denunciaron que, pese a los reiterados pedidos presentados por nota desde el inicio del año, las autoridades municipales solo han accedido a mantener dos encuentros informales, vacíos de propuestas reales y sin dar respuestas oficiales a las demandas de los trabajadores.
La situación se ha vuelto insostenible debido a la postura unilateral adoptada por el Ejecutivo local. Los representantes gremiales expusieron que el intendente Carlos Koopmann ya implementó tres incrementos salariales consecutivos mediante resoluciones de corte unilateral, saltándose el marco regulatorio de las paritarias. “No nos están dando chances de sentarnos a negociar y ver las variables”, lamentaron desde la conducción sindical, remarcando el descontento generalizado ante una metodología que licúa el poder de compra.
La inflación devora los sueldos con base desactualizada
El nudo de la discusión no solo radica en la falta de diálogo, sino en la fórmula matemática que aplica el municipio. Mientras los empleados municipales de Zapala solicitan un esquema de actualización bimestral y acumulativo guiado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Nación y de Neuquén —con un plus de recomposición del 3%—, el Ejecutivo insiste en otorgar sumas fijadas sobre el sueldo básico de febrero.
Con una inflación que golpea diariamente la canasta familiar y el precio de los alimentos, la utilización de una base salarial congelada hace meses se traduce en una depreciación constante. “Estamos yendo tras una inflación que nos supera cotidianamente en los elementos básicos de subsistencia”, explicaron los referentes de los trabajadores.
Un modelo que vacía la planta permanente
Detrás del reclamo salarial emerge una problemática estructural profunda: la precarización de la mano de obra municipal. El sindicato reveló datos alarmantes sobre la composición del empleo en Zapala. De una planta que históricamente contaba con 1.200 trabajadores efectivos, hoy solo quedan 600 en planta permanente debido al congelamiento de vacantes tras las jubilaciones.
¿Cómo se sostiene el funcionamiento de una ciudad de 45.000 habitantes? La respuesta oficial ha sido la incorporación de más de 600 trabajadores bajo la modalidad de monotributo y contratos políticos transitorios. El gremio denuncia que existen situaciones extremas de personas que llevan entre 15 y 20 años prestando servicios para la comuna bajo contratos precarios que se renuevan semestral o anualmente, sin estabilidad ni derechos plenos.
Este vaciamiento no solo desprotege al trabajador, sino que hiere de gravedad al sistema previsional de toda la provincia. Al proliferar los monotributistas y las cooperativas, el municipio deja de inyectar aportes activos a la caja jubilatoria de Neuquén, descompensando el engranaje social a futuro.
Superávit millonario bajo la lupa
La justificación de la “escasez de recursos” es el argumento más rechazado por los trabajadores. Los municipales recordaron que el propio intendente Koopmann anunció públicamente que la administración cerró el balance del año anterior con un superávit de 1.000 millones de pesos.
“Nos dicen que no hay dinero para la recomposición de los trabajadores ni para los pases a planta, pero vemos que se destinan presupuestos de hasta 500 millones de pesos para la organización de festivales de un solo fin de semana”, cuestionaron con dureza. Los empleados esperan una convocatoria real para los próximos días, advirtiendo que de continuar el silencio o las reuniones “sin contenido”, las medidas de fuerza en la localidad de Zapala serán inevitables.








