A través de una encuesta puerta a puerta, la comisión vecinal del barrio Valentina Sur Urbana releva de primera mano las principales demandas de los vecinos. Con obras de infraestructura en marcha, un nuevo centro de salud a punto de inaugurarse y un fuerte abordaje integral para rescatar a los jóvenes de la calle, el sector busca dejar atrás el estigma de la inseguridad y potenciar su perfil turístico.
El barrio Valentina Sur Urbana transita una etapa de transformación integral. Lejos de quedarse esperando los reclamos detrás de un escritorio, la comisión vecinal liderada por Rubén Ponce decidió salir al territorio para realizar una consulta vecinal exhaustiva. El objetivo es escuchar cara a cara las demandas, críticas y sugerencias de los habitantes para articular soluciones directas con el municipio y la provincia.
Hasta el momento, los resultados del censo barrial muestran un 60% de aprobación hacia la gestión actual. Sin embargo, el contacto directo sirvió para identificar los dos grandes focos de preocupación que todavía desvelan a los vecinos: la limpieza y la seguridad.
La pelea por la limpieza y la presencia policial
La acumulación de residuos en la vía pública sigue siendo un desafío recurrente. Si bien las autoridades vecinales destacan la rápida respuesta del equipo municipal de Limpieza Urbana, a cargo de Cristian Haspert, advierten que falta un mayor compromiso y educación ciudadana para mantener los espacios saneados.
En materia de seguridad, el escenario ha cambiado drásticamente. Lo que meses atrás era una zona “caliente”, signada por enfrentamientos armados y el avance del narcotráfico, hoy respira un clima de mayor tranquilidad.
- Mayor patrullaje: La incorporación de bicipolicías, efectivos motorizados y rondines a pie ha disuadido la criminalidad, permitiendo que las familias vuelvan a utilizar las plazas y las paradas de colectivo con tranquilidad.
- Contención social: Un abordaje interdisciplinario logró reducir drásticamente la cantidad de menores en situación de calle (de más de medio centenar a apenas un puñado). A través de programas de salud, apoyo psicológico, capacitaciones en cooperativas y contención deportiva —como el trabajo realizado por clubes locales que albergan a más de 100 chicos— se logró reinsertar a decenas de jóvenes.
Obras de infraestructura y el boom costero
Como nexo vital entre la comunidad y el Estado, la comisión vecinal ha logrado canalizar proyectos que le están cambiando la fisonomía al sector. El avance del asfalto (que se proyecta completar entre este año y el próximo), las redes de agua y cloacas, y el proyecto de entubamiento del canal son pruebas de ello.
Pero la obra más esperada por la comunidad tiene fecha de corte de cinta: entre noviembre y diciembre se inaugurará el nuevo Centro de Salud. Mientras tanto, los vecinos continúan recibiendo atención primaria en un tráiler sanitario instalado en la sede vecinal.
Finalmente, esta batería de mejoras en infraestructura también impacta directamente en la economía local. Durante la temporada estival (de noviembre a marzo), el acceso al río Limay a través del balneario de Valentina Sur atrae a más de mil visitantes diarios. Este flujo turístico no solo consolida al barrio como un punto recreativo clave en la capital neuquina, sino que dinamiza la actividad de los pequeños y medianos comerciantes de la zona.








