Con un fuerte despliegue de efectivos, vehículos 4×4 y motonieves, la provincia puso en marcha su plan integral de prevención y asistencia. El objetivo: garantizar la seguridad vial y el resguardo de los miles de visitantes que llegan a disfrutar de la nieve patagónica.
La llegada de las bajas temperaturas y las primeras nevadas marcan el inicio de una de las épocas más esperadas del año, pero también una de las más exigentes en materia de protección civil. En este contexto, ya se puso en marcha el Operativo Invierno en Neuquén, un ambicioso esquema de seguridad y asistencia que tuvo su puntapié inicial en el emblemático polo turístico de Caviahue-Copahue y que se extenderá por toda la provincia.
El lanzamiento oficial de esta estrategia integral estuvo a cargo de la cúpula de la Policía del Neuquén, encabezada por el jefe de la fuerza, comisario general Carlos Tomás Díaz Pérez, junto al subjefe Walter San Martín. La iniciativa cuenta con el respaldo articulado de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, garantizando una respuesta rápida y multiagencial ante las inclemencias propias del duro clima cordillerano.
¿En qué consiste este blindaje invernal? El operativo supone un despliegue logístico y humano estratégico. Las acciones van desde controles preventivos estrictos en los principales corredores viales hasta patrullajes constantes con móviles adaptados y motonieves, vehículos indispensables para realizar rescates y asistir emergencias en zonas de difícil acceso por acumulación de nieve.
El dato: Según estadísticas de temporadas anteriores del Ministerio de Turismo provincial, Neuquén llega a registrar cientos de miles de pernoctes durante los meses pico de julio y agosto. Este flujo masivo de vehículos hacia destinos como San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Villa Pehuenia y Caviahue hace que el refuerzo en la seguridad vial y la prevención de accidentes por hielo en la calzada sean de vital importancia para la región.
En definitiva, el horizonte de las autoridades es claro: asegurar que tanto las comunidades locales como los turistas puedan transitar y disfrutar de los paisajes cordilleranos con total tranquilidad. Prevención en las rutas, presencia policial constante y capacidad de respuesta inmediata son los tres pilares de esta temporada de invierno.









