En una fuerte muestra de sintonía política y gestión articulada, el intendente Mariano Gaido y funcionarios provinciales presentaron un mega proyecto de infraestructura. El plan de obras histórico destinará 70.000 millones de pesos para transformar definitivamente los servicios y la conectividad en los barrios de la Confluencia.
La capital neuquina se prepara para un salto de infraestructura sin precedentes en su historia reciente. En un anuncio que marca la agenda política y económica de la región, el intendente Mariano Gaido confirmó la puesta en marcha de un plan de obras histórico que inyectará la suma de 70.000 millones de pesos directamente en las calles de la ciudad.
El lanzamiento, que contó con la presencia de la jefa de Gabinete municipal, María Pasqualini, y del jefe de Gabinete provincial, Juan Pelayo Ousset, dejó en evidencia la fuerte decisión de trabajar de manera coordinada entre ambas administraciones. En un contexto nacional donde la obra pública se encuentra paralizada, Neuquén apuesta por los fondos propios para sostener el desarrollo urbano y la generación de empleo.
El foco en los barrios de la Confluencia
La millonaria inversión no estará concentrada en un solo proyecto, sino que se desplegará a través de múltiples frentes de trabajo con un objetivo claro: elevar la calidad de vida en los barrios de la Confluencia.
Si bien los equipos técnicos se encuentran ajustando los cronogramas de licitación, el paquete de obras contempla intervenciones estructurales que los vecinos reclaman desde hace años. Esto incluye el avance sostenido en planes de pavimentación, la ejecución de vitales redes de agua y cloacas, la sistematización de pluviales para evitar anegamientos, y la modernización del alumbrado público con tecnología LED para reforzar la seguridad barrial.
Un motor para la economía local
Más allá del impacto directo en la fisonomía de la ciudad, el anuncio representa un alivio fundamental para el sector de la construcción. La ejecución de este mega plan demandará la contratación de empresas locales y la movilización de cientos de operarios, dinamizando la economía de la capital y generando un círculo virtuoso de consumo interno.
Tanto Gaido como los representantes provinciales coincidieron en que este nivel de inversión solo es posible gracias a la administración ordenada de los recursos del Estado, ratificando que la capital seguirá siendo el gran motor de desarrollo de la Patagonia.






