La provincia dio un paso fundamental para consolidar su rol como potencia energética global. A través de un nuevo acuerdo, YPF sumará cinco bloques estratégicos destinados a inyectar el volumen de gas necesario para abastecer la megaobra de exportación de Gas Natural Licuado. Qué significa esto para la economía local.
El sueño de llevar el gas de Vaca Muerta a los principales mercados del mundo está cada vez más cerca de materializarse. En una decisión estratégica para la economía regional y nacional, el gobierno de la provincia de Neuquén formalizó la entrega de cinco nuevas áreas hidrocarburíferas a YPF, todas ellas atadas directamente al desarrollo del Proyecto GNL.
Este megaemprendimiento, que busca transformar el gas natural extraído de la cuenca neuquina en estado líquido para poder exportarlo en barcos, requiere de volúmenes de producción inéditos. Con la concesión de estos nuevos bloques, la petrolera de bandera se asegura la “materia prima” indispensable para que los números del proyecto cierren a largo plazo.
Las claves del acuerdo y su impacto en Neuquén
La adjudicación no es un trámite más; representa una inyección directa de actividad para la región. La puesta en marcha de estos cinco bloques implica:
- Más inversiones: Se espera un fuerte desembolso de capital por parte de YPF para las etapas de perforación y fractura en las nuevas locaciones.
- Generación de empleo: La apertura de nuevos frentes de trabajo en la cuenca traccionará la contratación de servicios locales, pymes y mano de obra neuquina.
- Soberanía exportadora: El Proyecto GNL permitirá que Neuquén no solo abastezca la demanda interna de Argentina, sino que ingrese dólares frescos al país al competir en el mercado global.
“Para que el GNL sea una realidad, necesitamos garantizar la producción en origen. Estas cinco áreas son el corazón productivo de lo que pronto será la mayor exportación energética de la historia del país”, señalan desde el sector hidrocarburífero.
El rol del Estado provincial
Desde el Ejecutivo neuquino destacaron que este otorgamiento se enmarca en una política de Estado orientada a acelerar la monetización de los recursos del subsuelo. La ventana de transición energética a nivel mundial es corta, y la provincia busca posicionar su gas como el combustible clave para esa etapa, asegurando regalías e ingresos vitales para el desarrollo de infraestructura en las ciudades neuquinas.
Con YPF tomando posesión de las nuevas áreas, el cronograma del Proyecto GNL avanza a paso firme. Ahora, los ojos estarán puestos en el inicio de los trabajos de campo, donde las torres de perforación volverán a ser las protagonistas del paisaje patagónico.






