Este sábado la ciudad de Neuquén fue testigo de un emotivo encuentro que unió a las Fuerzas Armadas y de Seguridad en una muestra de fe y hermandad. La tradicional peregrinación religiosa, organizada por el Ejército Argentino a solicitud del Obispado Castrense de las Fuerzas Armadas de Seguridad Argentinas, convocó a cientos de efectivos que recorrieron las calles de la ciudad en un clima de solemnidad y recogimiento.
El recorrido comenzó en la icónica Plaza de las Banderas y se extendió hasta el monumento a la Virgen, situado en la intersección de calle Humahuaca y Avenida Olascoaga. Allí, frente a la imagen venerada, se realizó una invocación religiosa que llenó de esperanza y fortaleza a los participantes.

En el evento participaron miembros del Ejército Argentino, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, Policía Federal y la Policía de la Provincia del Neuquén. Estos cuerpos, que día a día trabajan para proteger a la ciudadanía, se unieron en oración para pedir por la paz, la protección y el bienestar de todos los argentinos.

La peregrinación no solo fue un acto de devoción, sino también un recordatorio de los lazos de camaradería que unen a las distintas fuerzas de seguridad del país. En medio de los desafíos cotidianos, este encuentro reafirmó el compromiso de los hombres y mujeres que integran las Fuerzas Armadas y de Seguridad, quienes, además de sus responsabilidades, buscan en la fe el sustento para continuar su labor con dedicación y coraje.
El evento fue un reflejo del espíritu de unidad que trasciende las funciones específicas de cada fuerza y recuerda a todos los presentes que, más allá de las diferencias, la fe y el servicio a la comunidad son el corazón de su misión.









