Después de más de 30 horas de debate en el recinto de la Cámara de Diputados y otras tantas tras bambalinas, se aprobó en su totalidad el proyecto de Ley de Bases y Puntos de Partida para la Libertad de los Argentinos y el de Medidas Fiscales, Paliativas y Relevantes. Tras obtener la media sanción en cámara baja, serán giradas al Senado.
Los diputados “dialoguistas” fueron parte fundamental de la contundente victoria del oficialismo, ya no solo en general, sino en cada uno de los capítulos durante el tratamiento en particular. La Libertad Avanza mostró una fehaciente mejora en su gimnasia legislativa, pero también en la rosca política que le permitió alcanzar los consensos previos para llegar al debate con los números afinados.
Osvaldo Llancafilo del Movimiento Popular Neuquino (MPN), que articula sus labores parlamentarias con el gobernador Rolando Figueroa, y Agustín Domingo, alfil de Alberto Weretilneck en la Cámara de Diputados, aportaron sus voluntades para darle al Gobierno su media sanción sin mayores sobresaltos.
Días antes del debate, ambos se jactaron de haber conseguido “blindar” Vaca Muerta, junto con el radical neuquino Pablo Cervi. Este “logro” consta de haber hecho respetar el carácter provincial de los recursos naturales otorgado por la constitución del ’94 y que el texto del proyecto dejaba abierto a otro tipo de interpretaciones. También celebraron “mantener” el beneficio de Zona Fría para el gas en la región patagónica.
En el caso de Domingo, celebró el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) y auguró que pronto llegarán grandes empresas a poner sus capitales en Río Negro. Llancafilo, a su turno, se enfocó en la crítica a la grieta y pidió una tarifa energética diferencial para el Comahue.
Ambos se opusieron a la reimposición de la cuarta categoría del impuesto a las Ganancias en el paquete fiscal y Llancafilo sumó también su negativa en el capítulo del régimen jubilatorio que dispone la eliminación de las moratorias previsionales. Los diputados se encargaron de avisar su postura previamente para no tomar por sorpresa al presidente y ser incluidos, nuevamente, en su lista negra de traidores. El triunfo oficialista fue tan contundente, sin embargo, que esto no generó ningún sobresalto.
El fin de semana pasado, el presidente advirtió que no convocaría al Pacto de Mayo a aquellos que no colaboren con la aprobación de la Ley Bases. Figueroa y Weretilneck, como la gran mayoría de los gobernadores, hicieron sus deberes y ya sacan boleto para llegar a Córdoba el 25.








