Con la suspensión de la cobertura del 100% en medicamentos y demoras de hasta dos meses para conseguir un turno médico, la situación de los adultos mayores en la región es crítica. Desde las agrupaciones tildan a las medidas de “política genocida” y exigen respuestas urgentes.
Los recortes en PAMI están dejando a miles de adultos mayores de la Patagonia en una situación de extrema vulnerabilidad. Así lo expuso Juan Ignacio Justiniano, referente de la agrupación Jubilados Insurgentes de Neuquén, quien describió el panorama actual como un verdadero “desguace” de la obra social estatal.
En medio de un fuerte ajuste a nivel nacional —que acumula una pérdida histórica del poder adquisitivo para el sector pasivo en Argentina—, los jubilados denuncian que sus ingresos se han licuado en un 40% durante los últimos dos años y medio. A este golpe al bolsillo se suma la reciente e impactante eliminación de la cobertura del 100% en medicamentos. “Esto es estructural, nadie piensa que es bueno que el abuelo viva con sus nietos. Para ellos somos un gasto”, reflexionó Justiniano con crudeza.
El impacto directo en los consultorios y el abandono de pacientes
La crisis prestacional se siente con fuerza en el día a día. Según el testimonio de los propios afectados, conseguir una cita con un médico de cabecera se ha convertido en una odisea que puede demorar entre un mes y medio y dos meses.
Además, la falta de actualización en los pagos por parte de PAMI ha provocado que muchos profesionales de la salud renuncien a atender por la obra social o, en su defecto, comiencen a cobrar un arancel extra a los jubilados. Este abandono golpea con mayor crueldad a los pacientes más frágiles: personas con tratamientos oncológicos o insulinodependientes se encuentran a la deriva, teniendo que decidir entre comer o costear sus tratamientos de bolsillo.
A nivel de bienestar, beneficios históricos y preventivos también fueron eliminados de un plumazo. Por ejemplo, se canceló el acceso a las piletas de natación para jubilados en Neuquén y se retiró el beneficio del 80% que percibían los jubilados provenientes del sector salud.
Burocracia porteña y la respuesta en las calles
A la alarmante escasez de recursos se le suma la impotencia burocrática. Las autoridades de la delegación del PAMI en Neuquén carecen de poder de decisión local. Según las denuncias, los funcionarios locales se limitan a elevar notas a las oficinas centrales en Buenos Aires, actuando como meros intermediarios sin la capacidad de dar soluciones a quienes necesitan respuestas de vida o muerte.
Frente a este escenario, que los manifestantes califican abiertamente como una “política genocida”, los adultos mayores han decidido organizar su bronca. Este jueves a las 10 de la mañana, agrupaciones de Neuquén unirán fuerzas con jubilados de Río Negro —incluyendo representantes de Cipolletti, Cinco Saltos, Catriel y General Roca— para movilizarse frente a las puertas del PAMI, demostrando que, a pesar del maltrato institucional, no están dispuestos a bajar los brazos.






