El recuerdo futbolero de Qatar 2022 se repitió este domingo en las Finales del Circuito Mundial de Rugby Seven. Pero no hubo festejo albiceleste. Los Pumas, que llegaban como los grandes favoritos, no pudieron con el seleccionado galo, que se impuso por 19-5 en un partido que terminó en escándalo.
Porque con el tiempo cumplido, una disputa por la pelota a metros del ingoal francés terminó con choques y alguna piña entre los jugadores y con la expulsión de Rodrigo Isgró por una jugada peligrosa sobre un rival.
Tanto significaba la chance de subirse a lo más alto del podio para los argentinos, que hasta Marcos Moneta, que se perdió las últimas fechas de la fase regular por una fractura de peroné que sufrió en Hong Kong, y Joaquín Pellandini, que se había luxado el hombro derecho en las semis, se pusieron la camiseta y escucharon el himno en cancha junto al resto del equipo. Hubo mucha emoción cuando se escuchó “Sean eternos los laureles” en el Estadio Metropolitano de la capital española.
Cuando ya se había cumplido el tiempo reglamentario y con el partido caliente, Germán Schulz apoyó para Argentina, mientras a unos metros del ingoal varios jugadores de los dos equipos se cruzaban con algunos empujones (y alguna piña).
Pero el árbitro no convalidó el try, pidió la revisión de una jugada previa y terminó expulsando a Isgró -que había recibido una amarilla en el arranque del segundo tiempo- por una jugada peligrosa. Y en medio de la confusión por lo ocurrido, se desató el festejo francés.
Fue un cierre amargo para una temporada histórica para Los Pumas, en la que ganaron la fase regular por primera vez. Los dirigidos por Santiago Gómez Cora fueron impecables en ese primer tramo del calendario.
Consiguieron tres títulos (Ciudad del Cabo, Perth y Vancouver) que además fueron consecutivos, venciendo a Australia (dos veces) y Nueva Zelanda; una medalla de plata en el estreno en Dubai (perdió con Sudáfrica), dos quintos puestos (en Los Ángeles y en Singapur) y un noveno lugar en Hong Kong.
Jugaron 39 partidos, de los que ganaron 32 y solamente perdieron siete; y apoyaron 141 tries (más de tres por encuentro). Así sumaron 106 puntos y terminaron primeros en la tabla por delante de Irlanda (104) y Nueva Zelanda (93).







