En pleno invierno patagónico, miles de vecinos enfrentan una severa crisis de servicios en Rincón de los Sauces, sobreviviendo sin acceso a red de gas, electricidad ni agua potable. El concejal Walter Sosaya denuncia el abandono estructural de la ciudad, mientras las multimillonarias inversiones de Vaca Muerta parecen pasar de largo para los habitantes locales.
La crisis de servicios en Rincón de los Sauces expone la paradoja más grande de la provincia de Neuquén: la ciudad históricamente conocida como la “Capital Nacional de la Energía” tiene a gran parte de sus habitantes viviendo a oscuras y pasando frío. A pesar de encontrarse en el epicentro del desarrollo de Vaca Muerta, la segunda reserva de shale gas más grande del mundo, la falta de infraestructura básica ha sumido a miles de vecinos en una situación de extrema vulnerabilidad.
En diálogo radial, el concejal Walter Sosaya describió un panorama desolador que afecta a cuadras enteras de la ciudad. Los residentes no solo carecen de conexión a la red de gas natural, sino que también sufren la falta de energía eléctrica, agua potable y un sistema de cloacas funcional.
Superpoblación no reconocida y soluciones provisorias
Uno de los problemas de base radica en la explosión demográfica impulsada por la industria petrolera. Mientras que el último censo oficial registró apenas 20.000 habitantes, los cálculos a nivel local indican que la ciudad ya supera las 60.000 personas. Este desfase estadístico se traduce en una nula planificación urbana.
Para hacer frente a las bajas temperaturas, el área de Desarrollo Social reparte ínfimas raciones de leña a los vecinos, las cuales resultan insuficientes. Paralelamente, la provisión de gas envasado depende de garrafas traídas desde otras ciudades, muchas veces sin las condiciones calóricas necesarias para afrontar el invierno patagónico.
Inversiones paralizadas y obras polémicas
Desde el plano legislativo, se han presentado alternativas viables al presidente de Hidenesa. Entre las opciones barajadas se encuentra la construcción de un gasoducto desde Octavio Pico, a 88 kilómetros de distancia, o desde Tratayén, a 114 kilómetros. Sin embargo, la falta de un presupuesto claro y la decisión de no reinvertir lo recaudado localmente mantienen los proyectos estancados.
A esta falta de inversión se suma la preocupación sanitaria. Recientemente, el gobierno provincial inauguró una planta de bombeo que capta agua del río Colorado a unos 200 metros aguas abajo de la descarga cloacal de la ciudad, generando alarma por la calidad del recurso que ingresa a los hogares.
El peso del monopolio económico
Finalmente, Sosaya apuntó contra lo que denominó “sindicalistas empresariales”, denunciando que un grupo reducido de personas tiene acaparado todo el sistema económico de la ciudad, desde el alojamiento hasta el transporte y la alimentación de los trabajadores petroleros. Esta concentración de poder, sumada a la falta de políticas de desarrollo habitacional, perpetúa un modelo donde Rincón de los Sauces aporta la riqueza al país, pero sus habitantes no gozan de los servicios más elementales.







