Durante la temporada 2025–2026 se registraron 106 incendios forestales, rurales y de interfase en un contexto de alta peligrosidad climática.
Uno de los datos centrales del operativo fue el tiempo promedio de respuesta: dos horas desde el llamado de alerta hasta la llegada al lugar del siniestro.
Según el informe operativo, el 29% de los focos fue extinguido en menos de dos horas, es decir, durante el primer ataque. Además, el 54% logró ser controlado en menos de ocho horas, lo que permitió limitar su propagación.
Desde el área técnica señalaron que estos resultados responden al fortalecimiento del sistema de prevención y combate.
Para afrontar la temporada se desplegó una estructura ampliada compuesta por cinco medios aéreos operativos, más de 750 horas de vuelo acumuladas, 60 vehículos terrestres, 11 drones en funcionamiento, 50 nuevos brigadistas incorporados y un total de 220 combatientes distribuidos en la provincia.
La inversión en equipamiento, tecnología y recursos humanos fue señalada como un factor clave para mejorar la capacidad de respuesta y reducir el impacto de los focos ígneos.







