La transformación de la Gran Avenida sigue avanzando en Neuquén, en el marco de una intervención urbana que modificará la circulación y la organización de la ciudad.
En paralelo, la Municipalidad amplió de una a dos horas el límite de estacionamiento medido en el cuadrante lindero a la obra, con el objetivo de mejorar la rotación de vehículos y acompañar la actividad comercial y la dinámica cotidiana de vecinos y frentistas. El subsecretario de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, precisó que el nuevo esquema rige entre Alcorta y Perito Moreno al norte; Chile y Montevideo al sur; Leguizamón al oeste y Tierra del Fuego al este.
La medida se tomó tras reuniones con vecinos y la evaluación del funcionamiento del límite inicial. Además, se reinstauró el abono frentista, destinado a quienes acrediten domicilio en la zona, lo que permitirá estacionar bajo el régimen vigente. La empresa concesionaria controlará el tiempo máximo, mientras que la grúa municipal actuará únicamente de manera ordenatoria, sin costo de acarreo, estadía o multa de tránsito.
El proyecto de la Gran Avenida contempla cinco carriles por mano, bicisendas en ambas direcciones, veredones amplios y un corredor verde central equivalente a 26 espacios verdes. También se construye un sistema pluvial de gran escala que modificará la matriz de escurrimiento hacia el río Neuquén. La obra se ejecuta en tres turnos y los tramos finalizados se habilitarán progresivamente.
Actualmente, el tramo entre Chubut y Gatica se encuentra prácticamente a nivel rasante, tras un importante movimiento de suelo que, según Baggio, “empieza a dar sus frutos”. Las medidas de estacionamiento y circulación tienen carácter temporal y buscan sostener el orden mientras avanza la obra, que integrará definitivamente el alto y el bajo de la ciudad y potenciará la actividad económica en uno de sus corredores principales.







